AGN y el veredicto final de la herencia le dieron la razón a Perotti

Tanta polémica y fuego verbal cruzado pasó por debajo del puente de la transición que nunca quedaron claras las cuentas de la herencia. Oportunamente los equipos de Perotti le habían sacado punta al lápiz de la gestión de Lifschitz en un valor estimativo que rondaba los 15.000 millones de pesos. Del lado del Frente Progresista desestimaban de plano el monto final calculado por el nuevo oficialismo, considerando exageradas las cifras expuestas desde el peronismo.

Sergio Alcázar

Mientras no se ponían de acuerdo en las formas de establecer el control de la gestión anterior, el nuevo gobernador solicitaba a Auditoria General de la Nación un informe de la deuda, el cambio de mando en el Gobierno Nacional- incluyendo las autoridades del AGN- hicieron que dicho relevamiento tardara mucho más tiempo que el debido.

Hoy con los números sobre la mesa, Perotti puede decir que estaba en lo correcto cuando expresaba allá por el mes de diciembre del 2017 que la herencia recibida superaria los $20.000 millones de pesos –si se tiene en cuenta los $ 6.000 millones de pesos por salarios y aguinaldos impagos a la fecha de cierre de auditoria-, dejando expuesto este detalle financiero un déficit importante, existente y no admitido nunca por el socialismo en medio de una feroz disputa política entre los espacios.

Jamás el PJ y el Frente Progresista se pusieron de acuerdo con los métodos de control financiero de la administración anterior, en los primeros escarceos hubo ciertos amagues de colaboración y las reuniones entre los funcionarios de ambos partidos estuvieron signadas por un tinte neutro.

Luego la relación se “empiojó”, los pedidos de información del gobierno entrante no tuvieron respuestas, el “teléfono descompuesto” fue una constante entre los principales dirigentes de los partidos mayoritarios de la provincia. Un día todo “exploto”, se terminó el dialogo cordial para dar paso a las “chicanas”, a los reproches en un escenario de virulencia política nunca antes visto en la provincia.

La auditoria de la AGN llega para aportar claridad a una situación que convivió durante meses con las penumbras. La frialdad de los números volcados en el informe confeccionado no hace más que confirmar que la gestión de Lifschitz no resultó tan ordenada financieramente como se encargaron repetidamente en señalar.

La magnitud de la deuda expuesta en el informe dejó al descubierto las  razones por las cuales ambas partes se enfrascaban tanto en mantener cada postura, tanto en el reclamo como en la defensa. Un juego que perduró durante largos meses y que fracasó en el intento de descubrir el velo a la verdadera situación financiera de la provincia al 10 de diciembre del 2019, y en esa puja de poderes, la que se impuso con holgura fue la sospecha

El Frente Progresista había hecho un inmaculado altar con la administración de Lifschitz,  defendiendo a ultranza cada acción de gobierno llevada adelante durante su mandato. En el intrincado camino político del “ser” o “parecer” de cada gestión, muy a pesar suyo para el ingeniero terminó siendo esto último

Toda acción genera siempre un derecho a replica, como la realidad se puede expresar de acuerdo a que parte del vaso medio vacío quieres mirar, Lifschitz prefirió ver el lado “lleno” al señalar que “Santa Fe es una de las provincias con menos deudas del país”, una parte del todo que sirve para justificar y respaldar la creencia del buen deber cumplido.

La puesta en conocimiento de los santafesinos de la auditoria de la inspección de la AGN sobre la gestión anterior del Frente Progresista agitará nuevamente los fantasmas de la grieta política en Santa Fe, llevará a febriles cuestionamientos de un lado y a defensas férreas del otro, cada uno a su manera le dará utilidad al dictamen, en definitiva expondrán lo que resulte conveniente para sus causas.

El tiempo y los números de la Auditoría General de la Nación le dieron la razón a Perotti, la herencia se acercó mas a lo que proclamaban desde el espacio del actual gobernador que a lo que manifestaban con certezas desde el socialismo. El informe del resultado de la “autopsia” de la administración de gobierno del Frente Progresista sirve para confirmar sospechas y para contradecir seguridades, solo queda por develar el rédito y el costo político que provocará este hecho en el futuro mediato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *