Argentina en emergencia: “La suma de todos los males”.

Argentina se encuentra en una situación de emergencia no solo alimentaria, sino social y política, la crisis de los mercados y de la economía de los últimos días generó un clima de creciente preocupación por el futuro próximo, promoviendo dicha situación un nuevo episodio de fuego cruzado entre el oficialismo y la oposición, enviciado por consignas de campaña, que nunca se dejaron de lado, sobretodo desde el gobierno, rumbo a un octubre, que aparece como demasiado lejano, si tenemos en cuenta que las urgencias de la gente requieren de soluciones inmediatas.

Sergio Alcázar

El gobierno de Mauricio Macri transita el tiempo postPASO en modo “acierto/error”, tratando de equilibrar el desorden del mercado financiero provocado-en parte por culpa propia-luego de la derrota electoral sufrida. Las medidas tomadas solo representan una respuesta muy coyuntural y del momento para problemas mucho más profundos, que requieren de una mejor ingeniería política, la que por estos días, esta a la vista brilla por su ausencia.

La vida no le sonríe a Juntos por el Cambio, aplacados los ánimos belicosos y exultantes de Elisa Carrio, solo quedó Miguel Pichetto como una bandera en alto para mantener la moral de la tropa, que según las ultimas encuestas tiende a perder soldados, bajando sus porcentajes de aceptación entre el electorado, de tal manera,  que ha llevado a agrandar aun mas la brecha que existe entre los partidos que polarizaron la intención de voto en agosto ultimo.

Todos los indicadores le juegan en contra al oficialismo, el dólar en un continuo subibaja con picos de cotización que generan suma preocupación en el gobierno, el riesgo país que superó ampliamente el límite de los 2000 puntos-cosa que no pasaba desde el fatídico año 2001- los valores de las acciones en permanente baja, la contracción del producto bruto interno y la inestabilidad social en aumento, son datos que mantienen en vilo a los funcionarios de turno, sobretodo si proyectan sus posibles consecuencias.

Es un pedido unánime de todos los sectores de la oposición que se instale la emergencia alimentaría en el país, los distintos actores sociales coinciden en declarar que los comedores en los distintos barrios del conurbano bonaerense y en las principales ciudades del país no dan abasto para atender la demanda de comida, las raciones que disponen resultan escasas para las crecientes necesidades de los sectores mas humildes que ven deterioradas día tras día sus posibilidades de una digna subsistencia.

¿Qué hace el gobierno a todo esto?, pregunta que suena retórica y vacía, los principales dirigentes de “Juntos por el Cambio” consideran con “convicción”, que no están dadas las condiciones de crisis alimentaria como para declarar una emergencia, la minimización permanente de la gravedad de las situaciones ha sido una de las principales razones por las cuales los votantes les dieron la espalda, nunca desde el poder de estado tuvieron tacto y sensibilidad para dedicarle la debida atención a una problemática que afecta-hoy mas transversalmente- a muchos sectores de la sociedad.

El país esta sumido en constantes interrogantes, muchos quedan vacíos y sin respuestas, saber ¿que pasara ahora con el FMI? no admite ningún tipo de ambages, la “rareza” de la palabra “reperfilamiento” le otorgó al ministro Lacunza una manera “cool” para comunicar a la población que no podemos pagar la deuda, sin muchos preámbulos entramos en un default “selectivo”, otro termino para confirmar eso de que “somos diferentes” a pesar de todo lo malo hecho.

Para Macri y asociados el porvenir político pinta complicado, el sutil reconocimiento de esta realidad llevó a archivar su orgullo y soberbia, para pedir públicamente un compromiso a todas las fuerzas políticas, modificando los ejes de su discurso para llevar tranquilidad a la sociedad en la búsqueda de la estabilización de la economía como principal meta de sus futuros pasos a dar de cara a las generales de octubre, para “soñar” también con un repentino cambio de humor de la gente al momento de volver a introducir el voto en la urna.

En tanto, para Alberto Fernández la cosa pasa por dejar correr el tiempo y no meterse en ninguna situación indebida, “las normas no escritas” del sentido común de campaña establecen que el candidato del “Frente de Todos” debe alejarse de los posibles conflictos que pueden llegar a generarse. Por estos días el ex jefe de gabinete de Néstor Kirchner pasa sus horas en España, dialogando con jefes de estados y empresarios, fortaleciendo vínculos, preparando el terreno para lo que vendrá, en caso de confirmarse ser elegido presidente, como todo lo indica.

¿Qué es de la vida de Cristina?: La ex presidenta cumple al pie de la letra con el compromiso asumido de colaborar para el triunfo electoral del peronismo, se mantiene al margen de cualquier diatriba con el poder de turno, que puede ser utilizada por los medios para reinstalar su imagen en el centro de la escena política y que pueda ser útil a Macri para reeditar viejas estrategias donde volver al pasado es lo malo y mirar al futuro es lo único que sirve, sin importar el costo que ello implique para la gente. 

Cristina Kirchner ocupa su tiempo en darle continuidad a las giras de presentación de su libro “Sinceramente”, aprovechando cada oportunidad que se le presenta para emitir someras criticas a la gestión del oficialismo, realizadas en un marco tan distinto, que impide el derecho a replica y la confrontación directa tan buscada por los dirigentes de peso de la ex Cambiemos. Esa batalla la ganó Cristina hace tiempo, el mismo día que bajo su candidatura.

Argentina es un país con buena gente como rezaba un viejo slogan, aunque esa sentencia hoy esta sujeta a  muchas dudas, si revisamos los altísimos índices de pobreza, algo evidentemente se hizo mal, y en ese escenario tan adverso Macri optó por aceptar la realidad primero, llamar al consenso y dialogo después y por ultimo mantener latentes las expectativas de llegar al balotaje. Argentina esta en emergencia, por errores cometidos durante muchos gobiernos y potenciados al extremo en este último tiempo, en definitiva la triste realidad actual es resultado de tantos desaciertos acumulados, y la gestión de Mauricio Macri es la más perfecta síntesis de la “suma de todos esos males”. 

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