Beber alcohol teniendo hepatitis C puede aumentar 100 veces el riesgo de cáncer de hígado.

Beber 80 gramos de alcohol diarios quintuplica el riesgo de cáncer de hígado, mientras que la hepatitis C lo multiplica por 20, por lo que aquellas personas que padecen la enfermedad y consumen bebidas alcohólicas tienen una probabilidad de contraer ese tipo de cáncer 100 veces mayor, alertaron especialistas.

“En la Argentina hay alrededor de 400.000 personas con hepatitis C, pero entre 240.000 y 280.000 no lo saben. Esa situación nos preocupa, porque si el paciente no sabe que padece la enfermedad, que al principio no da síntomas, recién se enterará cuando su hígado se encuentre comprometido si tuvo una ingesta desmedida y sostenida de alcohol, sumada al daño que ocasiona la coexistencia de ese tipo de hepatitis”, explicó Guillermo Tsariktsian, coordinador de Hepatología del Hospital Cosme Argerich.

Tsariktsian aseguró que “no existe un nivel de ingesta de alcohol saludable o recomendado ante una enfermedad hepática”. “La indicación es abstenerse”, enfatizó.

Por su parte Rubén Cantelmi, paciente curado de hepatitis C y presidente de la asociación Buena Vida, explicó que beber alcohol favorece la replicación del virus y disminuye la respuesta del sistema inmunológico, lo que incrementa el riesgo de que avance el daño hepático.

“Un estudio publicado en la revista World Gastroenterology Journal reveló que beber 80 gramos de alcohol por día, unas seis o siete copas de vino, quintuplica el riesgo de cáncer de hígado y la hepatitis C lo multiplica por 20. La combinación de ambos factores genera una sinergia negativa que lo multiplica más de 100 veces”, apuntó.

Cantelmi recordó que en la actualidad la hepatitis C puede curarse en el 98% de los pacientes con drogas orales que “prácticamente no tienen efectos adversos”.

“Salir a testear y encontrar a los pacientes es la única forma de evitar que su enfermedad avance y dañe el hígado de forma irreversible. Los hepatólogos recomendamos a toda la población, sobre todo a los mayores de 35, realizarse al menos una vez en la vida el testeo, que es sencillo, rápido y gratuito”, retomó Tsariktsian, también miembro de Buena Vida.

Consultado sobre las vías de transmisión de la enfermedad, el médico aseguró que “se neutralizaron significativamente”, porque “ahora se toman los recaudos necesarios para esterilizar el instrumental que entra en contacto con sangre en instituciones médicas, consultorios odontológicos, bancos de sangre, locales de tatuajes, piercings o salones de belleza”.

“Inclusive hay más conciencia de no compartir afeitadoras o cepillos de dientes. Nadie considera haber estado en contacto con el virus, pero lo cierto es que años atrás, cuando las precauciones mencionadas no eran la norma, cualquiera pudo haber contraído hepatitis C”, advirtió Tsariktsian.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *