Benjamín: Postergan el alta del niño victima de una bala perdida.

Benjamín, el chico de ochos años que recibió un balazo cuando estaba en una canchita de fútbol ubicada en bulevar Seguí y Garzón, no será dado de alta hoy, como se había decidido, ante la favorable evolución de su estado de salud. Un cuadro febril leve hizo que se resolviera que permanezca internado en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela.

“Todavía del alta no sabemos nada, porque Benjamín está haciendo unas líneas de fiebre desde anteayer”, contó Soledad, la mamá del pequeño de 8 años herido por un balazo en el campo deportivo de Pablo VI, y añadió: “Ayer decidieron dejarlo internado para poder tener un mejor control de cerca y, cómo lo importante es que él esté bien, no nos vamos a apurar”.

“Si él tiene estas líneas de fiebre los médicos no nos van a dejar ir”, señaló Soledad, y agregó: “Lo mejor es que nos quedemos unos días más, para descartar cualquier cosa y estar más tranquilos. Después de lo que le pasó sería una tontería apresurarse, lo importante en este momento es que sea evaluado y controlado de cerca por los médicos, que son los que saben qué hay que hacer”. “Lo mejor es que nos quedemos unos días más, para descartar cualquier cosa y estar más tranquilos”

Ayer por la mañana, frente a la evolución favorable de Benjamín, los médicos habían decidido darle el alta y que hoy volviera a su casa, pero una complicación del estado de salud los hizo dar marcha atrás. La situación enojó al pequeño que, desde que se despertó del coma, no hizo más que pedirle a sus padres que lo sacaran del hospital, porque quería volver con la familia.

“Cuando se enteró que se tenía que quedar internado se puso chinchudo y se puso a llorar, porque quiere irse a casa”, relató Javier, el padre de Benjamín, quien insiste con que la recuperación de su hijo es “milagrosa”. “Está tan bien que ni los médicos lo pueden creer”, insistió sin poder ocultar su alegría, aunque advirtió que “hay que se prudente y seguir los consejos médicos”.

Benjamín fue blanco de una bala perdida el pasado 17 de agostos, cuando se encontraba realizando la entrada en calor para un partido de la liga de fútbol que iba a disputar en el club Pablo VI. El disparo le dio en la cabeza, cayó al piso y, si bien en un primer momento se pensó que se había golpeado con un vidrio, después se constató la gravedad de la herida y fue trasladado al Vilela.

Durante los 15 días en los que permaneció alojado en el hospital de niños fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas, pero no fue posible extraerle la bala. No obstante, los médicos aseguran que no le causará ningún perjuicio. Eso sí le recomendaron a los padres que tengan cuidados extremos, sobre todo en esta primera etapa de la recuperación, que es la más crítica.

Fuente: La Capital

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