Camino a las urnas del 2021: “Rompecabezas para armar – Parte II”

La historia continúa……y en el rompecabezas para armar de la política santafesina nos tenemos que detener en el oficialismo. Una frase de Perón nos sirve de disparador para el relato : “La unidad nos da la fuerza, la solidaridad la cohesión” solía decir el General cuando hablaba de la fortaleza de su movimiento,  esto nos permite empezar a delinear el recorrido de las acciones que llevará adelante el Peronismo en Santa Fe, rumbo a las intermedias del año 2021 donde se juegan cosas importantes como revalidar el triunfo de las generales del año pasado y principalmente,  preparar el terreno para competir con aspiraciones en el año 2023.

Sergio Alcázar

No es una novedad decir que el PJ santafesino también atraviesa una etapa de reordenamiento, estando sumergido en un nuevo alineamiento, como sucede con los otros partidos mayoritarios (Cambiemos y Frente Progresista), el peronismo necesita unificar un solo criterio en todos los espacios que componen la fuerza política, para aspirar a un resultado positivo en la próxima contienda electoral, cuyo panorama por ahora pinta, bastante incierto.

La recordada integración de diferentes partidos en el frente “Juntos” que posibilitó el triunfo de Omar Perotti dejó de tener el mismo peso específico. Luego del éxito en las urnas, cada cual atendió su juego, el NES, la Unidad Ciudadana, el Rossismo yel Perottismo dejaron de comulgar una misma idea  y un mismo objetivo para ocuparse en construir, cada uno, su camino. Este escenario generó diferencias y se tejieron en torno a las mismas, los más disímiles rumores, algunos reales, otros carentes de asidero, que se hicieron  públicos, un poco para generar confusión y otro, para obtener algún rédito político.

En el seno del partido saben muy bien que si no se mantiene un equilibrio y  tiran todos para el mismo lado, existen posibilidades ciertas de quedarse sin nada, una analogía de lo que sucede, por si acaso, en el Frente Progresista. En el PJ entienden que para ganar las elecciones el año que viene deben respetar a rajatabla el “todos para uno y uno para todos”, aunque se vea dificultoso cumplir con esa premisa en lo inmediato.

Cuando de hablar de candidatos se trata, Maria Eugenia Bielsa es un nombre que seduce siempre ya que daría consenso y valor agregado a cualquier lista que integre, además de contar su persona con el pulgar para arriba de Cristina Fernández. Lo que juega en contra para una postulación de la rosarina es su particular personalidad y el respeto irrenunciable que profesa con las obligaciones asumidas. La arquitecta se siente muy cómoda como ministra de Hábitat de la Nación, hoy es “su lugar en el mundo” y esa comodidad que trasluce invalidaría cualquier intención propositiva para que vuelva al ruedo representando al PJ en la provincia.

Para la confección de las listas es un secreto a voces que la decisión sobre las mismas deberá pasar por el tamiz de la bendición de Alberto, Cristina y por supuesto, de Omar Perotti. Dirigentes del partido reniegan de la existencia de esa cumbre tripartita, aunque todos puertas adentro del espacio concuerdan que sin el “visto bueno” de los dirigentes más encumbrados del partido a nivel nacional y provincial, resultaría inviable obtener un lugar en la grilla de partida.

El interrogante a develar es saber ¿qué pasaría si no se llega a un acuerdo en la elección de los nombres? Si se confirma que habrá PASO, allí se pueden llegar a dirimir los candidatos. Tanto Roberto Mirabella como Maria de los Ángeles Sacnun son dos nombres que figuran en todos los borradores para quedarse con la representación de la lista del Peronismo para lo que será:  “la madre de todas las batallas”.

El Senado Nacional reparte tres lugares y los que formen parte en esa contienda saben que es muy posible que deberán enfrentar a Miguel Lifschtiz en las urnas y tienen que ser conscientes que en esa disputa estará en juego mucho más que las bancas en la Cámara Alta del Congreso Nacional; el triunfador en esa categoría se puede perfilar para la gobernación del 2023, atendiendo que si Perotti no logra destrabar en estos tres años que le quedan de mandato la modificación de la Constitución provincial, otro nombre deberá empezar a tallar para representarlo.

Mientras tanto, Marcos Cleri y Agustín Rossi están por estos tiempos corridos de la escena política vernácula  aunque en el peronismo aseguran que los dirigentes harán su aporte al partido cuando haga falta y atendiendo puntualmente las directivas que emanen desde la vicepresidencia de la Nación. Aseguran dentro del espacio que los dirigentes en cuestión dejaran de lado cualquier interés personal por una causa mayor y se pondrán a disposición para colaborar con los candidatos que disputen la partida. En el PJ confían que llegado el momento se desempolvaran los dogmas partidarios y reeditaran el precepto de “para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista” y todos obraran en consecuencia.

Para Cleri la verdadera batalla comienza en el 2022 cuando empiece nuevamente a motorizar el sueño de pelear por el sillón del Brigadier López, un deseo frustrado que quiere hacer realidad, no es un nombre que movilice las expectativas del peronismo santafesino a futuro,  pero hay que reconocerle al legislador su militancia y perseverancia para ir en pos de su ansiado anhelo. 

De los demás dirigentes de la provincia se puede contar que Rubén Giustiniani por estos días elaboró con los diputados socialistas un proyecto sobre transparencia publica de la información del estado y en su seno intimo señalan que estaría dispuesto a formar parte del  “frente de frentes” en caso de avanzar esa estrategia política.

Del Frade y Monteverde arrastran una misma inquietud y deseo: ser diputados nacionales,  una meta querida y repetidamente negada, lejos de las estructuras mayoritarias a ambos dirigentes le ronda en la cabeza unir fuerzas- como lo hicieron en la general del 2019-  para intentar alcanzar una banca en el congreso nacional, mas de 150 mil votos los separan por ahora de ese objetivo, habrá que ver como mueven ambos sus piezas, para llegado el momento, poder ser de la partida.

Amalia Granata siempre es una tentación,  su figura genera atracción aunque haya perdido bastante de su poder de fuego. Amalia cuenta con plan A, B y C. La primera opción no depende de ella, pero es la que mas le cierra, jugar junto a un gran elector formando dupla para ocupar bancas en el Senado. De no ser posible, la alternativa es participar dentro de Cambiemos, donde ya algunos dirigentes tendieron puentes con su persona. De fracasar estas negociaciones le queda José Bonacci que sigue manteniendo firme la esperanza que la periodista vuelva a representar a su partido Unite en la venidera contienda electoral

Por ahora en silencio los actores políticos empiezan a velar armas para lo que se viene. El peronismo designó  interlocutores para comenzar a darle forma al armado del espacio rumbo hacia el 2021, conscientes que esta vez mas que nunca,  deberán hacer respetar el latiguillo partidario de su marcha: “Los muchachos peronistas, todos unidos triunfaremos”  para intentar soñar nuevamente con un triunfo.

Toda estratagema del PJ se llevará a cabo mirando de reojo el “Frente de Frentes” que quiere poner en la cancha Lifschitz, por eso por ahora, apuestan por el perfil bajo y por mantener la fe en alto de la tropa, confiados en que el peronismo más allá de las diferencias terminará uniéndose al momento de las urnas, y por esa razón no demuestran demasiado apuro. Perón dijo una vez: “No se debe ser fuerte en todas partes para vencer políticamente, es suficiente ser más fuerte en el momento y en el lugar donde se produce la decisión”, y quizás allí radique su mayor esperanza.

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