Central tuvo una leve mejoría, empató y quedo eliminado de todo.

Había que ganar para mantener latente la posibilidad de ingresar a la Copa Sudamericana, el rival; Universidad Católica de Chile, abría la puerta para acceder a ese objetivo, pero una vez mas se falló en la concreción de la meta.

Central terminara último en su grupo, sin importar el resultado que obtenga en el próximo partido frente a Libertad de Paraguay, nada cambiará este magro presente donde aun no pudo ganar en esta edición de la Libertadores con el agravante de estar realizando la peor campaña de la historia en el certamen.

La Católica llego a Arroyito con un plan claro de juego, presión alta para comprometer la salida del canalla, que nunca pudo superar esa estrategia de juego y que obligo al equipo de Cocca a jugar largo lo que llevo a generar muchas imprecisiones en el local.

Cuando la mano viene torcida cualquier error se paga caro, el equipo chileno que poco se había prodigado para generar riesgo contra la valla de Ledesma, encontró en una falla de Caruzzo tras un tiro libre, la pelota que quedo suelta en el área tras el mal rechazo del defensor y Fuentes solo tuvo que acertarle al arco para abrir el marcador. Baldazo de agua fría en la desapacible tarde noche de Rosario.

Central no tenia muchas luces, le costaba horrores hilvanar alguna jugada de riesgo contra la portería de Dituro, solo Lovera mostraba algo distinto, al menos esta vez el canalla mostró salida ordenada desde el fondo aunque el panorama se le complicaba mucho cuando los espacios se achicaban en campo contrario.

La lesión de Jonás Aguirre y el ingreso de Zampedri modifico el esquema y perjudico la estructura del canalla. Riaño, Lovera y el propio Zampedri se desordenaron mucho en ataque y el equipo perdió fútbol en la mitad de la cancha, solo las ganas y la entrega de los jugadores mantenía a Central a tiro del empate.

El segundo tiempo encontró a Central jugando en campo contrario, el equipo de Quinteros se retraso, un poco producto de la estrategia para jugar de contra y también obligado por el adelantamiento canalla que llevo a la Católica a jugar muy cerca de su propio arco.

Central iba hacia adelante empujado por su amor propio y esa búsqueda tuvo su recompensa  en un tiro de esquina, en una desafortunada acción de Fuenzalida que en su intento de rechazar batió su propio arco,  el uno a uno le entregaba algo de justicia al partido y era un pequeño premio para el local por su insistencia por conseguir el empate.

Los últimos minutos del encuentro se caracterizaron por los intentos del equipo de Cocca de llegar a la victoria. Con mucha actitud el canalla se planto en terreno ajeno para ir por ese gol que le permitiera seguir con posibilidades de Copa Sudamericana, nada de eso ocurrió, el pitazo final del árbitro termino de  derrumbar las ilusiones de los hinchas que desafiando las inclemencias del tiempo se llegaron hasta Arroyito para apoyar al equipo.

En un presente signado por los malos rendimientos y decisiones, Central pago caro en la Libertadores ambas cosas, el juego del equipo nunca fue el esperado como también la mala determinación de no incluir a los mejores jugadores en partidos claves, llevaron a esta despedida que duele y que es muy representativa de su mal momento.

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