Cristina Kirchner estuvo con el juez Claudio Bonadio

Se cruzaron unos minutos en el marco de la múltiple indagatoria de la ex presidenta por los cuadernos de las coimas. Tensión y un saludo no correspondido.

Fueron unos pocos minutos, en la Secretaría 22 del juzgado a cargo de Claudio Bonadio. Cristina Kirchner y el magistrado se vieron, pero no cruzaron palabras y sólo el abogado defensor, Carlos Beraldi, devolvió el saludo. Se escuchó en el ambiente un tenso “buen día” y eso fue todo.

Cristina Kirchner llegó poco después de las 8.30 a los Tribunales de Comodoro Py. Previamente, no ocultó su molestia a través de las redes sociales donde recordó que este lunes era el cumpleaños de Néstor Kirchner y que ella no pudo estar, como cada 25 de febrero, en Río Gallegos, donde se encuentran los restos del ex Presidente.

Acompañada por el jefe de su custodia y por su abogado defensor, la ex presidenta ingresó por una de las calles laterales -rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad- a los Tribunales, para dirigirse al cuarto piso del edificio donde no se pudo circular mientras permaneció Cristina durante las indagatorias.

A la ex mandataria le leyeron cada una de las imputaciones en su contra, ocho en total, con un número de expediente individual. La secretaría donde se encuentran seis de estos expedientes por presuntas coimas y corrupción es la número 21. Allí fue primero Cristina acompañada por Beraldi.

Fue un acto técnico y formal, sin mayores saludos ni cordialidades. En esa secretaría le leyeron las acusaciones que recaen sobre ella en la causa principal de los cuadernos de las coimas, donde el juez Bonadio sumó nuevas pruebas de presunto cohecho.

También se le leyeron las imputaciones por los subsidios al transporte ferroviario, a los colectivos, por la adjudicación de licitaciones de obra pública civil, concesiones para el manejo de los corredores viales, y los pagos a los buques de Gas Natural Licuado.

Fue después de casi una hora, que en el mismo cuarto piso la ex presidenta se dirigió a la Secretaría 22. Al ingresar, se encontraba allí el juez Bonadio, su enemigo público. No hablaron. El magistrado hizo un saludo generalizado, que fue respondido por el abogado defensor y quedó en el ambiente un tenso “Buen día”.

Acto seguido, Cristina ingresó a la oficina que tiene a cargo dos de los ocho expedientes: el que la imputa por malversación de fondos por el traslado de diarios y muebles en aviones de la flota presidencial al Sur y la investigación sobre los documentos históricos secuestrados en su casa de El Calafate. Son la carta de General San Martín y el prontuario de Hipólito Yrigoyen.

No es la primera vez que Cristina y el juez que ya la procesó en cuatro expedientes (Los Sauces, Dólar Futuro, Pacto con Irán y los Cuadernos de las Coimas) se cruzan en medio de una indagatoria. Hasta el momento, nunca le respondió el saludo.

El clima venía tenso. Minutos antes de iniciar las múltiples indagatorias, la senadora de Unidad Ciudadana había difundido el escrito con el que se defendió en esta oportunidad.

Un solo escrito para responder a las ocho acusaciones. De estos actos judiciales no participó el fiscal Carlos Stornelli, también criticado por Cristina en su descargo por la relación con el falso abogado Marcelo D,Alessio, procesado este lunes por extorsión y asociación ilícita.

Para defenderse, Cristina acusó a periodistas, jueces y fiscales, y habló de “causa de las fotocopias”.

En el extenso descargo, la ex mandataria apuntó una vez más a Bonadio, señalando que se “han armado un montón de causas para poder citarme a prestar declaración indagatoria y luego procesarme, generando noticias de alto impacto mediático”.

Asimismo, dijo que “la única y verdadera asociación ilícita son ellos que no sólo arman causas para hacer operaciones políticas de estigmatización y destrucción de opositores, sino que recaudan dinero en divisa extranjera coimeando a empresarios e imputados”.

Fuente: Agencias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *