¿Cuál fue el discurso de Manuel Belgrano que acompañó a la creación de la Bandera Nacional?

“Soldados de la Patria…” comenzó el general en aquella tarde del 27 de febrero de 1812 en el entonces pueblo de Rosario. Su letra, dónde la escribió y dónde la portaba al momento de pronunciarla, en un archivo que guarda la provincia de Santa Fe.

La proclama de Belgrano revela con claridad la vocación emancipadora de su creador, y que su bandera trascendía la condición de distintivo militar. Aquella arenga pronunciada por el prócer fue el momento más emotivo de la ceremonia que llegó a su punto culminante cuando justificó su decisión de dotar de un emblema a la nueva causa y exhortó a los presentes hombres a sostenerla.

Desde su caballo exclamó: “Soldados de la Patria: en este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Exmo. Gobierno: en aquél, la batería Independencia, nuestras armas aumentarán las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores y la América del Sud será el templo de la Independencia, de la unión y de la libertad. En fe de que así lo juráis, decid conmigo: ¡Viva la Patria!”.

Los vítores de la tropa y la población, seguida del estruendo de los cañones quebró el silencio, retumbando por la pampa y el río Paraná.

Muy pocos conocen que el Archivo General de la Provincia de Santa Fe custodia la primera versión de las dos proclamas escrita por Belgrano el día 27. Utilizó un pequeño papel de arroz, empleando una letra muy menuda y apretada. Se presume, dada estas características, que el prócer la tuvo con él en el puño o botamanga de la chaqueta del uniforme en el momento de pronunciarla, a manera de guía. Terminado el acto, la habría pasado en limpio para enviar la comunicación oficial al Triunvirato.

Esa minuta que se conserva en dicho archivo dice: “Soldados de la Patria. En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Exmo. Gobierno: en aquél, nuestras armas aumentarán sus glorias; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sud será el Templo de la Independencia y nuestra libertad. En fe de que así lo juráis decid conmigo, Viva la Patria. Concluido. Sr. Capitán y Tropa destinada por primera vez a la Batería de la Independencia id, posesionaos de ella y cumplid el juramento que acabáis de hacer”.

Al analizarse detenidamente el documento se dedujo que Belgrano omitió inicialmente la palabra “Independencia” y que luego la intercaló, lo que de alguna manera también señala un peso en la decisión final de mencionar aquella palabra temida por muchos.


Fuente: Rosario Abanderada

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