Cuando la “inseguridad” se transforma en un “trofeo” de uso político.

Es recurrente y hasta “cansador” expresar que la crisis de seguridad en la provincia de Santa Fe viene de mucho tiempo atrás, las muertes ocurridas en “cantidad” en la ciudad de Rosario provocaron muchas reacciones en la clase política y como casi siempre ocurre esto invocó a los “partidos” – algunos más, otros menos- ha realizar una utilización política de la situación.

Sergio Alcázar

El flagelo de la inseguridad mantiene muy preocupados a los santafesinos, debido a que promueve un sentimiento de incertidumbre en la sociedad por el miedo que genera siempre la violencia engendrada por las mafias y por el narcotráfico, ahí “justamente” esta el “valor agregado” que algunos intentan aprovechar.

No resultó extraño que el ex gobernador Miguel Lifschitz se haya servido de la “oportunidad” para realizar un llamado a los diputados y convocarlos a una reunión extraordinaria para tratar la crisis de seguridad, lo especial de esta “cita” es que se llevó a cabo a mitad del mes de enero, un caso inédito en la historia de la política de esta provincia, el pedido realizado por el Presidente de la Cámara Baja da la sensación de oscilar entre el sentido de colaboración que se intenta mostrar para la difícil coyuntura  y un solapado interés de “aprovechamiento” político de los hechos, “nunca se da una puntada sin hilo” expresó “of the record” un asistente al convite.

La invitación de Lifschitz buscando la concordia entre los espacios políticos para atacar al problema queda expuesta en su legitimidad a causa de la participación de encumbrados dirigentes del Frente Progresista en sus redes sociales expresando que el gobierno cae en improvisaciones, irresponsabilidades y desconocimientos tanto así como también lo inculpan por chicanas en su accionar.

Esta arremetida del socialismo contra el gobierno de turno, no sorprende, porque persigue como meta la obtención de un rédito político mediante la exposición excesiva de los defectos del otro, los referentes del Frente “apuestan fuerte” a esmerilar al Peronismo a cualquier costo, sin meditar siquiera la inocultable realidad;  que la gestión de Perotti solamente tiene; un mes y medio de vida.

Por los caminos del “usufructo” del momento se la vio a Amalia Granata y su bloque Próvida, quien recurrió a los servicios de la mediática abogada Florencia Arietto para elaborar un “catálogo” de propuestas de seguridad para Santa Fe, que entregó en mano al Ministro de Gobierno, Esteban Borgonovo. La periodista  busca “reinstalarse” en la agenda de la opinión pública  santafesina dejando expuesto su “interés” en un tema que tiene en vilo a los vecinos de la provincia.

En la mencionada reunión con Miguel Lifschitz, las imágenes que se filtraron de la misma nos permitieron ver a la ex panelista de América ocupando una posición muy cercana al Presidente de la Cámara y a la figura de Maximiliano Pullaro, la decisión del lugar elegido por la legisladora no es caprichosa, demarca un estado de “comodidad” e “identidad” hacia una causa, “una imagen vale mas que mil palabras”, en este caso seria “confirmatoria” de los “acuerdos” que oportunamente se sellaron entre partes.

La presentación de la  “Ley de Emergencia en Seguridad” reavivo en Cambiemos las diferencias, Federico Angelini puso reparos a su aprobación, el principal motivo del ahora Diputado Nacional para mostrase en contra de la medida es el “discurso” del ministro Saín, al cual ha criticado vehementemente, en oposición al legislador, como si fuera un “dejavu” del pasado reciente, José Corral pidió “responsabilidad sin mezquindades políticas” para darle al gobernador las herramientas para que pueda recuperar la paz y el orden en la provincia.

Mientras Saín y Sarnaglia siguen trabajando en la refundación de los valores en la policía, combatiendo las bandas delictivas y apagando todos “los incendios” que el “negocio” del delito provoca para instalar temor en la gente, hay un sector de la política que se ha dedicado en estos días en “usar” a su favor esta circunstancia social para “llevar agua a sus molinos”.

Los santafesinos aguardan esperanzados por un gesto de grandeza de sus representantes, el tiempo dirá si la “Ley” que necesita el Ejecutivo para atacar con posibilidades de éxito a este delicado problema es finalmente aprobada o no, los legisladores tienen por delante el compromiso de tomar la mejor decisión en favor de la sociedad de esta provincia.

Si no lo hicieran dejarían nuevamente en evidencia que “las intenciones y preocupaciones” que profesaron por estos tiempos fueron solo el resultado de un mensaje demagógico y de conveniencia política, porque a la hora de la verdad,  les importó más cuidar sus “intereses” que tener que darle “la espalda” a la gente que con su voto, los puso en los cargos que hoy ocupan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *