El día después de las PASO: “El país necesita de un gesto de grandeza”.

Eran casi las diez y media de la noche del domingo, cuando aún no se habían cargado en la pagina oficial los datos del escrutinio, esa falta de información prometida-las 21 era la hora pactada- generó que los rumores sobrevolaran la geografía electoral de la Argentina provocando los mas dispares cuestionamientos a un sistema-Smartmatic-que había sido rechazado, oportunamente, por la oposición toda.

Sergio Alcázar

Solo fue necesario que Mauricio Macri hablara a los medios desde su bunker, comunicando que habían tenido una “mala elección”, para que “mágicamente” el sistema cobrara vida, dando a conocer los datos del comicio con casi el 50% del padrón ya cargado.

Que pasó en realidad en ese lapso de tiempo, los 15 puntos de diferencia entre el Frente de Todos y Juntos para el Cambio, quizás fue la poderosa razón por la cual desde el oficialismo retrasaron la entrega de la información, a Macri y a su equipo le costó demasiado digerir el impacto de un resultado que modificaba totalmente sus aspiraciones a futuro.

La política no son solo acciones o hechos, sino también semblanzas, las imágenes de anoche en el bunker del partido gobernante denunciaban rostros lleno de dolor y abatimiento. El rechazo de gran parte de la población a su gestión fue un golpe de nocaut al orgullo y confianza de un espacio que nunca creyó comprometido su triunfo.

Macri fue lacónico en su mensaje, se refirió a la falta de acompañamiento del votante, a la incomprensión de la gente,  repartiendo culpas sobre los ciudadanos “porque quieren volver al pasado”, pero nunca hubo un acto de aceptación de errores propios, la justificación de la derrota siempre es por cuestiones ajenas- ingratitud del electorado/kirchnerismo- y nunca propias.

En ningún momento el presidente tuvo “la gentileza” de felicitar al candidato ganador, como se ha hecho de distintas formas a lo largo de estos años desde el regreso de la democracia. Macri da la impresión que esta atravesando por “un berrinche de niño rico al cual le han quitado su juguete preferido”, no acepta razones, solo reclama por atención sin importar que pone en riesgo a millones de argentinos que esperan, hace un tiempo largo ya, por un país mas justo y digno.

Deberían entender nuestros gobernantes que Argentina es mucho más importante que cualquier investidura presidencial y que cada uno de los candidatos aspirantes a gobernar el país. Solo se pide a ellos que no  hagan apropiación indebida de lo que no es suyo, y que en este caso no se inicie una cacería de brujas contra aquellos que no le dieron un respaldo

Es  momento de un acto de nobleza, es tiempo de propiciar el encuentro con Alberto Fernández y con Roberto Lavagna, porque es urgente que se lleve tranquilidad a la gente, y principalmente que se instale calma en los mercados, que hoy amanecieron agitados, con un dólar que escaló hasta los $60 y que seguramente generara más inflación, si uno se remite a la historia reciente, esto ya nos llevó a que los desocupados se contaran por miles y los nuevos pobres, por millones.

Seria bueno que el presidente no caiga en la irresponsabilidad de esas encuestadoras que días antes de las Paso lo daban ganador por 3 o 4 puntos, lo peor que puede hacer un mandatario es rodearse de “una corte” que le dice y expresa, solo lo que quiere oír, porque por esa razón no advirtió los peligros que lo rodeaban y lo peor, le hizo perder contacto con la realidad.

Los casi 16 puntos son irreversibles y definitivos, así lo expresan cada uno de los directores de las “encuestadoras serias”, es hora de tomar nota de eso y de aislarse de los rencores de la tristeza, los ciudadanos necesitan a un Macri que les de respuestas en este momento de incertidumbre y sobretodo, porque no es tiempo de agitar la grieta.

Macri tiene una responsabilidad enorme por delante, conducir al país en medio de la inestabilidad que provocó su derrota electoral, es impostergable que brinde de una vez por todas señales de madurez política, no solo para reconocer errores sino para tratar que la situación social no se desmadre, el país necesita de “un gran gesto de grandeza de su parte, antes que Dios, el pueblo y la patria, se lo demanden…

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