El juego de la oca: “La política retrocede dos casilleros”

El “juego de la oca” es un juego de mesa para dos o más jugadores. Cada jugador tira un dado y avanza su ficha (de acuerdo al número obtenido) por un tablero en forma de caracol con 63 casillas con dibujos. Dependiendo de la casilla en la que se caiga, se puede avanzar o por el contrario retroceder, y en algunas de ellas está indicado un castigo. En su turno cada jugador tira dos dados (o uno dependiendo de las distintas versiones) que le indican el número de casillas que debe avanzar. Gana el juego el primer jugador que llega a la casilla 63, “el jardín de la oca”.

Sergio Alcázar

La política es el arte de lo posible o de lo “imposible” cuando lo requieren las circunstancias, en este juego de avances y retrocesos que nos tiene acostumbrados la actividad política santafesina. La pandemia estableció un tablero inédito para el desarrollo de las actividades de los dirigentes de los espacios en la provincia proyectando un escenario confuso para el devenir de sus estrategias.

¿Cómo actuar desde la política para captar la empatía del electorado en tiempos de pandemia?  La receta no la tiene nadie y quien diga que posee la “iluminación” de cómo proceder en esta contingencia nos estará vendiendo una fantasía como si fueran “los espejitos de colores” que un navegante genovés alguna vez les vendió a los indígenas al pisar tierra. Todo es cuestión de astucia, ingenio e inventiva y la política tiene muchos “fabricantes de mentiras” cantaría el dúo Sui Generis.

El covid-19 sigue haciendo de las suyas, en Santa Fe, el aumento exponencial de casos de los últimos días llevó al gobierno provincial a tener que retroceder de fase, una medida que resulta antipática, que generó muchas voces en contra en una sociedad al borde del hartazgo. Por como viene “brava la mano” esta claro que no había otra opción si se lo que se busca es evitar que colapse el sistema sanitario, principalmente, para que las camas criticas no vean superadas su capacidad de atención, algo que nadie en sus cabales, querría que ocurriese.

La lectura que se hace de los hechos siempre es personal y cada uno la realiza mirando la parte del vaso medio lleno que le conviene. Las expresiones en contra de esta medida se hicieron sentir horas después del anuncio oficial. En Venado Tuerto – un despropósito- cientos de vecinos salieron a manifestarse contra la decisión gubernamental, en Rosario, por su parte, una caravana de autos recorrió el centro de la ciudad y con bocinazos hizo sentir su fastidio. Los reclamos por los bolsillos flacos resultan justos pero los manifestantes se pusieron a pensar seriamente ¿cuánto cotiza el valor de la vida?, por lo visto, mucho menos que su enojo.

Tanto para Perotti como Javkin esta muy repensada medida tiene su correlato de respuesta de parte de la sociedad. El intendente de Rosario que venía surfeando en la ola más alta del coronavirus hasta hace poco tiempo – nadie en política tiene la vaca atada- ahora ve comprometido su presente y su futuro inmediato. Se vio obligado a retroceder casilleros y en un santiamén perdió ese lugar de preponderancia que había ganado por la buena gestión que había mostrado en la ciudad atendiendo la emergencia sanitaria, lo que le permitió instalarse victorioso en medio de la dificultad. Está visto y comprobado que “nada es para siempre”.

A Perotti le tocó “bailar con la mas fea” , administrar una provincia no es una tarea fácil, más aún con la pesada herencia financiera recibida. El panorama se vuelve muy complejo si le sumamos los contratiempos que trajo esta pandemia, al rafaelino este presente le exige conducir los destinos de Santa Fe con mucha inteligencia y con una inmensa dosis de sentido común, mas allá de las cuestiones económicas que reclaman muchos cuando lo que está en juego es la vida de los santafesinos queda poco margen para la discusión. El gobernador optó por priorizar la salud de la gente y nadie debería poner en tela de juicio esa decisión porque ante la difícil coyuntura, hizo lo correcto.  

Siempre se dice que las crisis no resultan muy amistosas con los oficialismos, todo dependerá también del espacio de tiempo que exista entre la disponibilidad de la vacuna del covid-19 y las PASO del año próximo. En ese lapso saldrán a flote nuevamente los problemas habituales y sobretodo la difícil situación económica que dejara irremediablemente la pandemia. Ese será el principal obstáculo a superar por el gobierno provincial y también por las gestiones municipales para mantener intactas las expectativas de pretender que un voto favorable los acompañe en las urnas, Todo esta por verse y la fé va ser lo último que se pierda…

En Santa Fe se vienen tiempos complicados para la política, la oposición empezará a tejer sus propias estrategias para sacar lógicas ventajas de este momento. Las restricciones del regreso a la fase 2 enrarecerá el clima social porque esto afecta nuevamente el normal desarrollo de muchas actividades. Salud y economía son los lados de una manta corta que preocupa al gobierno. Perotti busca ser consecuente a los compromisos asumidos al comienzo de la pandemia y piensa no salirse de la palabra empeñada de cuidar la vida de los santafesinos. “Nada va bien en un sistema político en el que las palabras contradicen los hechos” una frase de Napoleón con espíritu peronista indudablemente….

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