El peronismo y “los socios del silencio”

En estos tiempos de análisis de gestión dentro del oficialismo provincial surgen algunos interrogantes ligados a la falta de acompañamiento que incurrieron diputados y concejales del espacio. Estos “socios del silencio” del gobierno, en muchos casos fueron más proclives a poner palos en la rueda que a tender una mano. Es lo que hay” se consoló un experimentado dirigente ligado al gobierno con un forzado conformismo.

Siempre se inculcó en la cultura y fe del peronismo que “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista” una frase tallada en el sentido de unidad que debía mantener siempre inalterable el movimiento y que se convirtió en una bandera para los militantes y dirigentes que acompañaron los principios e ideales del general Perón.

Esa idea de unidad se fue reconvirtiendo con el paso del tiempo, por necesidad en ocasiones y otras veces mutando su esencia para el lado de la conveniencia personal de sus candidatos para servir a la causa de unos pocos en desmedro de la mayoría del espacio.

La “unidad en la diversidad” permitió el triunfo electoral en el 2019

El peronismo en Santa Fe construyó, no exento de sobresaltos, una difícil “unidad en la diversidad”, que fue un útil slogan de campaña que motivó a todos los sectores intervinientes en el frente “Juntos” a tirar para un mismo lado, logrando un fin deseado, recuperar la provincia en las urnas con el apoyo del voto de la gente.

¿Porqué razón con el paso del tiempo los diputados nacionales, provinciales y concejales rosarinos se convirtieron en socios del silencio del espacio? Las razones habitan en sus conciencias, en sus ideologías y en su falta de empatia con el gobierno de turno al no tener mayor control político de su gestión y  otras veces, su “mutismo” hay que buscarlo en  ambiciones personales que no admiten gestos de condescendencia.

En tiempos tan procaces en lo político con tanto fuego cruzado de desprestigio es imperioso que los legisladores nacionales, provinciales y municipales del PJ acuerden esfuerzos en común para respaldar la gestión de gobierno de Perotti. Con hechos y con proclamas claras y contundentes en sus redes sociales, de lo contrario resultará profana a la historia del partido que con su actitud se aparten de sus compromisos y lealtades, para perseguir intereses personales por encima de la estructura partidaria.

El silencio que demuestran los diputados y concejales al momento de defender los intereses de la gestión oficialista deja la impresión que, quizás algunos de ellos, estén cuidando acuerdos logrados oportunamente con el socialismo, porque no se entiende entonces, que les impide responder en consecuencia.

Busatto, diputado provincial del PJ, tiene aspiraciones de encabezar la lista para diputados nacionales en las próximas intermedias

Las preguntas –mientras tanto – resuenan en el imaginario del partido enmarcadas en un sutíl manto de sospecha: ¿Por qué los diputados o concejales no reclamaron por la inseguridad generada por las gestiones anteriores? – ¿Por qué no fueron contundentes en el apoyo al gobernador en la lucha contra la corrupción al pedir que se permita investigar al senador Traferri? – ¿Por qué no salieron a pedir el juicio político de Pullaro luego de conocerse audios que señalaban la protección que brindaba al ex Jefe de Policía Alejandro Druetta?

El silencio es un denominador común, ese desapego a involucrarse fue el que permitió que esos interrogantes quedaran sin respuesta, poniendo en tela de juicio el real compromiso de los legisladores con el gobierno, algo que – en situaciones normales-  tendría que surgir espontáneamente porque los políticos deberían recordar siempre que ocupan cargos públicos gracias a la estructura política que los cobijó. “No nacieron de un repollo” hubiera dicho mi abuela.

Marcos Cleri, por nombrar a uno,  casi nunca esbozo ni la mas mínima señal de empatía con el gobierno provincial, tal vez entendió que Dios atiende en Capital Federal  y no en Santa Fe. El diputado ocupa su tiempo en la provincia armando su propia estructura para cumplir el postergado sueño íntimo de postularse a candidato a gobernador en el 2023. Se dice que las diferencias que tiene con Perotti no son  ideológicas sino más bien personales, algo debe haber de cierto en ese rumor porque se esta notando demasiado la lejanía.

El diputado nacional Marcos Cleri ha demostrado poca empatía con el gobierno provincial.

Los diputados nacionales (Martínez, Obeid, González) -excluimos a Massetani porque viene del Massismo y tiene nulo apego por el peronismo – y los concejales (Toniolli, Norma López) del PJ rosarino en sus redes sociales muestran un total desentendimiento al obrar del gobierno provincial, por consiguiente no participan casi nunca en sus causas. Solo hacen mucho hincapié en sus publicaciones a la agenda nacional y sobretodo, a mantener activas sus participaciones en Unidad Ciudadana, la Corriente o el Movimiento Evita. Hasta ahí llega su amor….

Las señales de la falta de apoyo de los legisladores al gobierno se fueron dando ya durante el tratamiento de la Ley de Necesidad Publica y en forma más evidente al momento de la aprobación a la adhesión a la nueva ley nacional de ART impulsada por el entonces ministro de Trabajo Roberto Sukerman y que curiosamente al momento de la votación tuvo la abstención de Leandro Busatto y Ricardo Olivera y además recibió el voto en contrario de los diputados Bruera, De Ponti y Paola Bravo. Y se reconfirmó más tarde por la total negación a formar parte en el pedido de desafuero al senador Traferri para que sea investigado por la justicia.

Lo que expuso más la inacción de los legisladores del PJ fue el vehemente apoyo que recibió el ejecutivo provincial de parte del concejal del PRO Roy López Molina en la lucha del gobernador que busca terminar con la connivencia de la política con el delito. “Hay un tipo (Traferri) que no puede ser imputado a pedido de fiscales de la democracia. No hay escándalo ni repudio. Sólo silencio cómplice de quiénes creen que lo que nos pasa, pasa por casualidad”, había manifestado-en su momento – el referente de Cambiemos. “Me siento más compañero de Roy que de la inmensa mayoría de les muchaches peronistas” había dicho Sain sobre la actitud de Roy. Fin de la cita.

Muchos militantes del peronismo critican duramente el individualismo que exponen los legisladores de su partido. Ese mirar el ombligo propio y distanciarse de sus obligaciones con el gobierno de Perotti los alejó de las preferencias dentro del espacio. Las elecciones intermedias están en ciernes, eso casi seguro provocará un notorio cambió de actitud en aquellos que pretenden ser candidatos.

Es una lógica de la política que muchos de los “socios del silencio” que tiene el peronismo abandonen el ostracismo partidario que profesan empujados por intereses coyunturales, movilizando sus ansias de colaboración. Ellos deberían antes tener muy presente para lo que viene una frase del general Perón : “el pueblo marchará con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. En el peronismo eso parece inevitable, tanto que el reconocimiento o el olvido dependerá mucho de ello. 

Y en poco tiempo juzgarán ese desempeño a su manera, con el voto

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