El Tigre “de los milagros de Gorosito” se coronó campeón de la Copa de la Superliga.

La final de la Copa de la Superliga se disputó en el estadio Mario Kempes de Córdoba, Boca Juniors y Tigre llegaban a la ciudad mediterránea con los sueños a cuestas. Para el entrenador del xeneize  Gustavo Alfaro este partido podía servir para confirmar su buen momento a cargo del equipo de la Ribera.

Tigre descendido al Nacional B,  encaraba este encuentro con una idea de juego muy aceitada en sus dirigidos, el matador de Victoria fue para todos los hinchas imparciales del fútbol,  el conjunto de mejor rendimiento futbolístico en el último tiempo.

El fútbol a veces hace justicia, fue esta tarde-noche en Córdoba, Tigre derroto a Boca por 2 a 0, el humilde equipo de Gorosito le ganó a un rival plagado de buenos jugadores, no siempre la ostentación de jerarquía individual de los poderosos garantiza un resultado positivo.

El encuentro comenzó con Boca tratando de copar el campo de juego, el equipo de Alfaro se mostraba mas compacto, firmes en defensa Lisandro López e Izquierdoz dominaban a los delanteros rivales y se desprendían a campo contrario. Capalbo y Campuzano robaban y distribuían correctamente la pelota, arriba Villa se juntaba con Mauro Zarate para abastecer a Benedetto y precisamente el ex jugador de Arsenal desperdició solo frente a Marinelli una jugada clara de gol que termino rebotando en el palo del portero de Tigre.

El matador de Victoria se acomodó en el partido promediando la primera etapa, empezó a generar juego Morales y Montillo en el medio, Federico González arriba complicaba por afuera a los laterales de Boca. Y precisamente el ex delantero de Rafaela sobre el costado derecho del área remató al arco y Andrada ayudó bastante para que Tigre marque el primer gol del partido.

Un rato después en una contra del equipo de Victoria, Izquierdoz le comete una infantil falta a Janson dentro del área, Pitana no dudó y cobró la pena máxima que el propio Janson transformó en gol, Tigre se ponía dos a cero en el marcador y dejaba absorto a gran parte del Mario Kempes.

El tiempo que quedó para culminar esa etapa se fue entre las imprecisiones del Boca en su intento de ir al ataque y la cautela de Tigre que retrocedió en el campo para achicarle los espacios al rival hacia el arco de Marinelli.

El segundo tiempo fue de tramite dramatizo, Boca yendo hacia delante con ganas pero sin muchas ideas y el equipo de Gorosito prodigándose en la marca y peleando cada pelota como si fuera la ultima, en ese rubro Sebastián Prediger fue el abanderado de la lucha terminando exhausto el partido.

Boca tuvo el descuento en la cabeza de Benedetto y esta vez fue el travesaño que le dijo que no al delantero del xeneize. Después fue todo enjundia para el conjunto de Alfaro, fue contra la portería de Marinelli con ganas pero sin claridad y terminó chocando contra la solvencia de Alcoba y Canuto y la seguridad del arquero de Tigre.

El equipo de Victoria se quedó sin juego,  lesionado “cachete” Morales y sin Montillo que salio agotado después del trajín frenético del cotejo, solo se dedicó a aguantar el resultado y lo hizo muy bien para esperar tranquilo el final del partido.

Ganó Tigre, se consagró campeón por primera vez en su historia y paradójicamente lo consiguió cuando se acaba de ir al descenso, el fútbol a veces sabe de justicia, como esta vez premió a un equipo que dignificó al fútbol, que tuvo la osadía de jugarle de igual a igual a cualquiera, que jugará la Copa Libertadores y muy merecido lo tiene..

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