“En el Carrusel de las PASO todos se dieron una vuelta por Santa Fe”.

Santa Fe se ha convertido en los últimos tiempos en “un objeto de deseo” electoral para los aspirantes a la presidencia, no resulta extraño que por casualidad o causalidad los tres máximos candidatos a ocupar el sillón de Rivadavia coincidan en visitar la provincia durante la misma semana.

Roberto Lavagna, Mauricio Macri y Alberto Fernández, con mayor o menor contenido en sus agendas, pasaron por Santa Fe,  para continuar sembrando mensajes de campaña y sobretodo para intentar ganar adhesiones de cara a las PASO del 11 de agosto próximo.

Sergio Alcázar

El arribo del ex ministro de economía se dio en medio de una polémica disputa interna dentro del socialismo, algunos dirigentes expresaron en “voz alta” su rechazo hacia la formula presidencial de “Consenso Federal”, por considerar a la misma como una expresión mas de “la derecha conservadora”.

Este enfrentamiento de opiniones opuestas dentro del actual oficialismo santafesino salió a luz como lógica consecuencia de los resabios que aun dan vueltas en el partido por haber quedado trunca la aspiración que tenían de ver a Miguel Lifschitz acompañando a Lavagna en la formula presidencial.

La derrota en las generales del 16 de junio en manos del peronismo dio por tierra con ese anhelo y la decisión de ungir a Urtubey finalmente como el acompañante de Lavagna, provocó, primero un cierto grado de  desinterés en el espacio y luego, reproches hacia la figura de Lifschitz puertas adentro del Frente Progresista.

Las diferencias entre Bonfatti y el actual gobernador parecieron profundizarse de un tiempo a esta parte, sabido es que nunca la relación entre ambos fue demasiado buena y solo convivían en armonía por una necesidad electoralista, la derrota en los comicios pasados agitó todos los fantasmas, aunque para sorpresa de todos, esta vez, el presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia salió a apagar el incipiente “incendio” generado entre dirigentes y con un comunicado refrendó la decisión de apoyar a Lavagna.

“En las PASO no se elige a nadie. Es una gran encuesta. En las PASO no piensen en términos de voto útil, sino expresen lo que sienten para el país” fue el pedido hecho a los santafesinos por el líder de “Consenso Federal” para que lo acompañen con su voto.

Mauricio Macri se sintió también tentado de pisar suelo santafesino, como si fuera una obligada cábala para mantener vivas sus expectativas de reelección, fue una visita “fuera de agenda” en medio de un itinerario de campaña que tenia puesta la proa rumbo a Córdoba.

En viaje a la provincia mediterránea el Presidente realizó una parada en la localidad de Humberto Primo para charlar en forma amena con los lugareños en un bar, mas tarde hizo escala en Sunchales donde recorrió los avances del canal Vila-Cululú, y arengó a los presentes a continuar trabajando juntos.

Macri conoce la distancia que ha generado su imagen con la mayoría de los habitantes de la provincia, la difícil situación económica ha desgastado por completo el idilio que alguna vez existió entre el espacio “ex Cambiemos” con la gente, los buenos números que obtuvo el partido en las elecciones intermedias del 2017 confirman que algo se rompió.

Por esa razón, los ideólogos de campaña,  tratan en todo momento de no exponer al máximo mandatario a encuentros masivos con los santafesinos que puedan generar voces de disconformismo con la presencia de Macri, saben todos dentro del espacio gobernante que esta latente la posibilidad de volver a ocupar un tercer lugar en las preferencias del electorado de la provincia.

Ante pequeños y medianos productores, el Presidente, pidió que le prodiguen al menos un reconocimiento a lo que están haciendo desde el gobierno y redobló la apuesta al expresar que “nunca estuvimos tan cerca de cruzar este río entre el pasado y el futuro, les pido que sigamos juntos que terminemos de cruzar el río que nos lleva a una época de crecimiento”, un pedido realizado en tono de suplica ante una escasa concurrencia.

Alberto Fernández irrumpió en Santa Fe con una agenda fuerte, Reconquista, Rafaela, Esperanza y la ciudad de Santa Fe los destinos elegidos para un recorrido mediante el cual buscaba seducir a los votantes santafesinos y convencerlos que la formula que integra junto a Cristina es la indicada para sacar al país de una crisis que afecta y mucho a los sectores productivos.

El ex jefe de gabinete de Néstor Kirchner apuntó especialmente en este arribo a Santa Fe a mantener reuniones con entidades empresarias, instituciones, dirigentes y sindicatos para conocer las realidades que atraviesa cada sector, con la promesa permanente de que durante su mandato “lo que Santa Fe genere va a volver a Santa Fe”.

Alberto Fernández compartió en todo momento sus actividades con el gobernador electo Omar Perotti, las buenas sensaciones que generó en la provincia la formula del “Frente de Todos” se vio potenciada por la imagen del rafaelino que ha logrado instalar en Santa Fe un verdadero sentido de unidad dentro del peronismo de la provincia.

Con las encuestas jugándole a favor, Fernández derrocho optimismo en cada encuentro con la gente y hasta prometió terminar con la grieta que tanto daño le hace a la sociedad toda. “Con Omar hablamos mucho y él me dio una idea: que es ver provincia por provincia la firma de un compromiso para resolver estos problemas”, se sinceró ante los medios.

Alberto Fernández convocó a “socialistas, peronistas y votantes de cambiemos a cambiar la historia”, e instaló el debate entre dos modelos, uno que cierra empresas y otro donde los trabajadores recuperan su trabajo mientras tanto Perotti aprovechó la oportunidad para recordarle a Lifschiz que “los números de su gestión no cierran” y que la frase: “provincia saneada y equilibrada” que hace poco uso el actual gobernador no seria tan así y empiezan a temer en el PJ por lo que haya “escondido debajo de la alfombra”.

Solo dos semanas nos separan de las PASO nacionales, los principales actores políticos optaron por visitar Santa Fe, uno de los distritos electorales más importantes después de Buenos Aires y Córdoba. Si tomamos como dato referencial la participación ciudadana en los eventos previstos por los candidatos, Alberto Fernández puede sentirse satisfecho que el respaldo de la gente de la provincia estuvo evidenciado en hechos por las masivas concurrencias a sus actos.

Habrá que saber si esa ecuación de asistencia o demostración de apoyo se traduce en sufragios a la hora en que las urnas hablen, mientras la transición de gobierno transita en Santa Fe por un sendero de incertidumbre, los presidenciables se esfuerzan por demostrarle empatia a la provincia para ganarse sus votos, mientras tanto el santafesino convive con sus fantasmas de la vida diaria, soportando estoicamente  la inseguridad y la impiedad de un bolsillo que cada vez, resiste menos…

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