En Pichincha los bares, restaurantes, cervecerías y heladerías quieren abrir una hora más

Consideran que la limitación horaria hasta las 23 no tiene fundamentos científicos. El sábado cuatro locales de esa zona fueron clausurados por incumplir los protocolos sanitarios.

Los bares, restaurantes, cervecerías y heladerías del barrio de Pichincha pedirán a la Municipalidad que les permita cerrar una hora más tarde. “Creemos que permitirá concentrar menos a la gente”, dijo el empresario reinaldo Bacigalupo, referente de los comercios del rubro en esa zona de la ciudad.

El horario de cierre actual es a las 23 y los clientes pueden permanecer dentro de los locales hasta las 12. La violación de esta norma prevista en el protocolo sanitario que les permite funcionar en medio de la pandemia del coronavirus es uno de los principales motivos de las 9 clausuras ordenadas este sábado por el municipio. Bacigalupo dijo que el horario de las 23 no tiene “ningún argumento científico” y resaltó que esa medida restrictiva sólo funciona en la Argentina. “No hay otro lugar del mundo donde hayan puesto un horario de cierre”, se quejó en “Todos en la Ocho”, por LT8.

Bacigalupo también se refirió a las clausuras de este fin de semana. Dijo que los comerciantes están en diálogo permanente con los funcionarios de la Secretaría de Control y Convivencia de la Municipalidad, y sostuvo que apoyan que se ponga límites a quienes no respetaron una restricción esencial: la cantidad de gente que podían atender en sus locales.

Sin embargo cuestionó severamente la otra restricción, el horario de cierre, y afirmó que la clausura prácticamente obliga a los propietarios de los comercios a cerrar. “Hoy una clausura significan 20 personas en la calle”, aseguró.

También habló de “animosidad” de ciertos inspectores con algunos locales y sostuvo que no aplican el mismo criterio en todos los casos. En ese sentido reveló que algunos propietarios ya están realizando presentaciones administrativas y presentaciones penales para denunciar casos puntuales que consideran abusivos.

“Creemos que muchos inspectores ni siquiera leyeron el protocolo y hubo más de un caso donde nosotros mismos se lo tuvimos que explicar”, cerró.

Fuente: La Capital.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *