Entre la vida y la muerte

Camila Domizi tiene veintisiete años, nació en Corral de Bustos, provincia de Santa Fe y hace un par de meses se recibió de médica en la ciudad de Rosario. En los últimos días, la joven doctora describió en su cuenta personal de Instagram una situación que le tocó vivir el veinte de septiembre en la autopista Rosario-Córdoba.

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ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE Así describo lo que me costó varias horas, lágrimas y temblores, decidirme contar y escribir lo que me tocó vivir el día 20/09/20 a las 20:58hs. Para los que no me conocen, ésta soy yo, Camila Domizi, tengo 27 años, me vine a Rosario en el 2011 con la ilusión de ser médica, algo que me acompaña desde que soy muy pequeña, vengo de una familia de Corral de Bustos, que nunca las cosas se le dieron faciles, pero siempre fuimos y somos muy unidos, y me acompañaron desde el primer día que vine a vivir acá. Mientras fui estudiante de medicina, también fui cajera, vendedora, niñera, telefonista, para poder hoy ser médica, me rompi el alma para tener mi título y para poder vivir día a día de lo que elegí ser, mi vocación siempre estuvo antes que cualquier situación que me haga bajar los brazos, siempre hice las cosas de manera digna, con muchísima ayuda de la gente que me quiere. Recuerdo mi vida antes de ser médica, y mientras escribo lloro, recuerdo como si fuera ayer, los días enteros que pasé sin dormir para poder cumplir con mis 3 trabajos y estudiar para poder rendir, siempre visualizando esas llamadas a mi familia y amigas para compartir que tenía una materia menos y cada vez estaba más cerca de cumplir con mi objetivo. En el transcurso también priorice mis amistades, ellos saben lo que valoro la amistad, lo que valoro el reírme, siempre con una sonrisa cuando los veo. El 17/12/2018 ese día llegó, mi vida cambio por completo, sentía que tocaba el cielo con las manos. En febrero de 2020 llegó mi tan ansiada matrícula de médica, comencé a trabajar en lugares de más de 100km para poder ganarme al menos unos pesos y empezar a tener experiencia en salud, pública sobre todo, porque si algo tengo presente es que la salud es un derecho, me topé con la realidad de la medicina, en un momento muy especial, en una pandemia, lejos de mi familia, lejos de mis amigos, pero contenta de poder ayudar a las personas que acudían a mi, brindándoles atención médica y sobretodo que se lleven un poco de lo que soy, mi empatía, siempre fui y soy una persona capaz de comprender el dolor del otro y sonriendo a la vida. Sigue

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