Estados Unidos: Todos contra todos y todos contra Bloomberg: se calienta la interna demócrata

La inminente irrupción de Michael Bloomberg en la carrera presidencial de Estados Unidos desató la alarma de sus rivales de la interna demócrata, que redoblaron sus críticas al magnate y lo acusaron de querer comprar su llegada a la Casa Blanca, todo sin dejar de atacarse entre ellos mismos en busca de sacar ventaja en la pelea.

Algunos de los cuestionamientos más cáusticos contra Bloomberg fueron de aspirantes que buscan recuperar terreno tras magros resultados en el caucus de Iowa y la primaria de New Hampshire, como la senadora progresista Elizabeth Warren y el ex vicepresidente y candidato centrista Joe Biden.

Biden dijo a la cadena ABC que no creía “que alguien pueda comprar la elección”, en alusión a los más de 260 millones de dólares que el ex alcalde de Nueva York ha puesto de su bolsillo en su campaña, pese a haberse salteado las primeras internas para competir directamente en el Supermartes del mes que viene, cuando se vota en 14 estados.

Warren, por su parte, atacó a Bloomberg por comentarios que hizo en 2008 acerca de que la crisis financiera de ese año se desató en parte por poner fin a una conocida práctica discriminatoria consistente en negar sistemáticamente servicios financieros, de salud y hasta supermercados a barrios habitados por miembros de minorías raciales.

Pero no sólo los demócratas parecen preocupados por el ascenso del ex alcalde neoyorquino en los sondeos. Ayer fue el presidente Donald Trump, que busca su reelección el 3 de noviembre, quien se burló de Bloomberg.

“Mini Mike es una masa de energía muerta de metro y medio (…) es un PERDEDOR con plata”, tuiteó.

Además de criticar a Bloomberg, Biden se lanzó sobre Bernie Sanders luego de que el veterano senador izquierdista le robara la chapa de favorito al ganar en New Hampshire y salir segundo en Iowa a pocos votos del joven Pete Buttigieg.

Biden insistió en que Sanders aún debe explicar cómo financiará su plan de cobertura médica universal, que reemplazaría el sistema estadounidense de seguros médicos privados por un auténtico programa de salud pública para toda la ciudadanía como el de muchos países.

Los votantes “deberían tener toda la información”, dijo.

El todos contra todos refleja la notable volatilidad de la carrera demócrata luego de dos votaciones que este año no han cumplido con su rol tradicional de reducir el número de aspirantes.

Los demócratas con más chances están deseosos de contener a Bloomberg, que ha llenado la TV y la radio de avisos de campaña y está a punto de ser admitido en el debate de candidatos de la semana próxima.

Los aspirantes con menores chances, por su parte, quieren demostrar que siguen en carrera, pese a que el camino hacia adelante se presenta cada vez más angosto.

A pesar de la ventaja inicial de Sanders, la competencia se prefigura prolongada, con el establishment del partido tratando de cerrar filas tras el candidato moderado que mejor sirva de contrapeso a las políticas revolucionarias del veterano senador.

Sanders insiste en que aunque es obviamente necesario desbancar a Trump, su prioridad trasciende ese objetivo, y es redistribuir la riqueza de Estados Unidos y crear un verdadero Estado de bienestar que estimule la participación política de millones de ciudadanos que no se interesan en el tema y no van a votar.

Biden dice ser el más elegible de todos los candidatos de centro, argumentando que su mayor cercanía al establishment partidario y económico y su apoyo entre las minorías, sobre todo afroamericanos, harán más fácil a los demócratas vencer a Trump, algo que para todos los demás candidatos, excepto Sanders, es la prioridad absoluta.

Pero tras su pobre desempeño en Iowa y New Hampshire y de que Sanders lo superara en los sondeos a nivel nacional, Biden apuesta todo a la primaria de Carolina del Sur del 29 de febrero, la primera en un estado de importante población afroamericana.

Antes de ello, los candidatos se verán en el caucus demócrata de Nevada del 22 de febrero. La senadora Amy Klobuchar, otra precandidata moderada, superó las expectativas con un tercer puesto en New Hampshire.

Su ascenso desató la preocupación de Buttigieg, que teme que le quite votos de centro. Klobuchar ha criticado al ex alcalde de South Bend, Indiana, por su escasa experiencia política, y Buttigieg le devolvió anoche la gentileza.

Durante un foro de la organización hispana Lulac en Las Vegas, Nevada, Buttigieg cuestionó a Klobuchar por haber ratificado en el Senado en 2008 al jefe del organismo de protección de fronteras y aduanas (CBP) Kevin McAleenan, quien ha sido criticado por los demócratas por la detención de niños migrantes en pésimas condiciones.

Sanders se muestra cada vez más confiado.

“Creo que estamos en camino a ganar la nominación”, dijo ayer en Washington.

Mientras sus rivales se pelean, Bloomberg trata de mantenerse alejado de la polémica.

Anoche estuvo en Carolina del Norte pero no respondió a las críticas de sus adversarios.

Sí contestó los tuits de Trump.

“Conocemos a muchas personas en común en Nueva York. Se ríen de ti a tus espaldas y te llaman payaso de feria”, escribió en Twitter.

Fuente: Agencia Télam


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