General Motors: Marcelo Barros aseguró que Fernández les dará una mano para salir de la crisis.

La automotriz General Motors suspenderá a 355 trabajadores hasta febrero del año que viene. Serán suspensiones rotativas, para evitar despidos, y durante ese lapso, los empleados cobrarán el 70 por ciento del salario.

“Hemos llegado a un acuerdo para que sean rotativas y que todos pongamos algo”, dijo el titular del gremio Smata, Marcelo Barros, en dialogo con el programa “Zysman 830” de La Ocho. Barros además contó que hubo una reunión entre el CEO de General Motors, Carlos Zalenga, y el candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández.

Voceros de la empresa señalaron que el encuentro con el candidato más votado de las Paso “tuvo como finalidad contar cómo será la inversión de 500 millones de dólares para producir un nuevo vehículo en 2021”, y agregaron que Fernández expresó su “compromiso para que la industria en general se reactive, pero de ninguna manera habló de ayuda”.

“Es un mercado de Brasil está complicado, y es el mayor destinatario de los automóviles que fabrica nuestro país” Barros alertó sobre el descenso en la producción en la planta de Alvear que bajó a 18 autos por hora, y el stock con el que cuenta la empresa supera los 20 mil vehículos.

El dirigente gremial explicó además que durante el mes de febrero, “la planta permanecerá cerrada porque se acondicionará la línea para la producción de un nuevo vehículo a lanzar en 2021”. “El panorama esta complicado, la caída en las ventas llega al 50 por ciento, pero siempre hay que tener esperanza”, dijo Barros.

El dirigente gremial reveló que fue el gobernador electo, Omar Perotti, quien gestionó la reunión entre el CEO de General Motors, Carlos Zarlenga y Alberto Fernández. Según Barros, durante la misma, el candidato a la presidencia del Frente de Todos “prometió que en caso de llegar a la presidencia, le va a dar una mano como lo hizo el gobierno anterior cuando se hizo el Agile”.

En 2004, Cristina Fernández entregó un préstamo de 70 millones de dólares (fondos de Ansés) para la producción de General Motors, en el marco de un acuerdo entre “empresarios, trabajadores y Estado” para sostener la producción. La empresa pagó este crédito con sus respectivos intereses “antes del tiempo previsto”, destacó el titular de Smata. “En ese momento, General Motors contaba con 3.000 trabajadores, hoy 1.359 son los empleados directos de la automotriz”, precisó.

Por último, Barros apuntó que el mercado brasileño es también uno de los problemas para las plantas argentinas. “Es un mercado que está complicado, y el mayor destinatario de los automóviles que fabrica nuestro país”, dijo y agregó: “Si repunta un poquito la demanda carioca, sería muy importante para la fabricación local”.

Fuente: La Capital

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