Grieta o consenso, el debate que divide a Cambiemos en Santa Fe: ¿De qué lado estás?

La política se ha convertido de un tiempo a esta parte en algo binario al extremo generando una dualidad terminal que todo lo abarca, separando a los bandos en blanco o negro, progresistas o conservadores, peronistas y antiperonistas, adeptos a la grieta o partidarios al consenso y al final, todos conviviendo dentro de ese crisol de ideas empujados por la premisa de poder abrevar en las fuentes de un éxito electoral.

La marcha de protesta contra el Gobierno por las vacunas VIP del último 27 de febrero  volvió agitar con fuerza a la grieta, las bolsas mortuorias colocadas frente a la reja de la Casa Rosada dinamitaron cualquier llamado a un acuerdo nacional. Una corriente interna del PRO, los grupos de jóvenes llamados “Unión Republicana” y “Jóvenes Republicanos”, se adjudicaron la autoría del hecho, que disparó nuevamente todos los rencores y odios que se encontraban aletargados por la pandemia. De sus actos se trasluce que para ellos solo vale conseguir el fin sin importar los medios, a pesar de lo impugnables que pueden ser  – muchas veces- dichos medios

A Federico Angelini los últimos días se lo vio posando en una foto junto al grupo PRO Libertad, una versión santafesina de aquellos díscolos muchachos republicanos que colocaron las ofrendas mortuorias de la discordia, y fueron refrendados en las redes sociales por otro espacio joven: Nueva Generación Rosario, que comulga la misma identidad de acción política.

El PRO Libertad Santa Fe es la transformación de lo que se llamaba Juventud PRO un cambio que denota un gatopardismo puro como se esfuerzan en señalar algunos dirigentes propios que se sitúan en la vereda opuesta a sus acciones militantes. Dedicados por convicción y mandato a alimentar a la grieta, sus actos políticos apuntan a marcar un radical contrasentido con la gestión nacional de Alberto Fernández buscando encontrar – al excavar en sus errores – las herramientas para lograr algún rédito político que les permitan mostrarse.  

Angelini se aferra al feliz recuerdo de su victoria frente a Marcos Cleri en la categoría Diputado Nacional en los pasados comicios del 2019 y eso lo envalentona con repetir ese éxito en la contienda venidera por los cargos del senado nacional. Lo que no repara el legislador es que los contextos son diferentes y que en las intermedias no existe el voto por derrame de una lista única nacional. El votante santafesino en estas instancias mira atentamente los valores propios de cada candidato, y en caso de competir Miguel Lifschitz, con el escenario dividido en tres tercios, las garantías para poder repetir una victoria se vuelven escasas.

Es una verdad a gritos que Angelini es línea directa de Mauricio Macri, la decisión sobre quién encabezará las listas del espacio estará digitada en el centro del poder partidario en Capital Federal. Miguel Pichetto eligió a Carlos Reutemann como su candidato y además quiere cumplirle el deseo al ex corredor de formula Uno de buscar una reelección en el senado. En cambio Angelini “parece esta decidido a elegir a Federico” para participar por el cargo de senador en las intermedias. El diputado nacional rosarino y confeso futbolero quiere transformar las PASO en un partido mano a mano con José Corral para quedarse, en caso de triunfar, como el “patrón de la vereda” de Cambiemos en la provincia y de paso ganarle la pulseada a Roy López Molina en la añeja disputa del poder real que tienen ambos dentro del espacio en Santa Fe

Renata Ghilotti la concejala rosarina que lidera el bloque “Propuesta Republicana”, justamente el termino “Republicano” la emparenta con los rebeldes jóvenes de las bolsas mortuorias en la puerta de la Casa Rosada, hace tiempo rompió su relación con el concejal López Molina alejándose de su espacio – según lo expresado por ella oportunamente – debido a discrepancias que existían entre ambos, las cuales consideró insalvables, de principios, ideales y fundamentalmente de diferentes visiones sobre como hacer política. Ghilloti apuesta a montarse en la grieta para hacer crecer sus posibilidades electorales y en la confrontación permanente halló el modo de expresar sus ideas.

La edila se la ve desde entonces muy activa, como reinventándose hacia el futuro, lo que la llevó a reunirse con Mauricio Macri en Buenos Aires lo cual derivó en una ambiciosa apuesta marketinera en Rosario, con afiches y murales que coparon la escenografia de la ciudad toda. Esta claro que nada de eso hubiera sido posible sin el apoyo del aparato del partido. Se dice en los corrillos de la política vernácula que fue el propio Angelini quién movió los hilos para que así sea y de paso, la movida le sirvió para instalar a Ghilotti en el imaginario rosarino y convertirla en un alfil con el cual pretende disputarle la hegemonía de votos en la ciudad a Roy López Molina, a priori la iniciativa resulta ser una mision imposible de cumplir, salvo que aparezca Tom Cruise en escena.

En contrapartida el concejal del PRO, rosarino, López Molina hace un tiempo se desentendió de la luminarias de la política y decidió recorrer el camino mas largo, el que se cimenta en la cercanía con la gente, haciendo política desde el llano, desde la “trinchera” como le gusta decir a él. Sin estridencias y respaldado por irrenunciables convicciones que parecen inoxidables al paso del tiempo. El concejal rosarino sigue firme en su objetivo de darle batalla a la estructura partidaria con sus propias armas y esas fortalezas lo llevan a esperanzarse de poder salir airoso de la contienda.

En este tablero de ajedrez político no puede faltar las fichas que tanto Roy López Molina como José Corral juegan en el Larretismo Santafesino, donde los dirigentes se ocupan en resaltar todos los puntos de coincidencia con la concepción política que pretende llevar adelante Horacio Larreta. Hace tiempo pusieron manos a la obra en ese proyecto, trabajando fuertemente para generar una alternativa viable dentro de Juntos por el Cambio. Los buenos números que le entregan las encuestas por estos tiempos al Jefe de Gobierno porteño abren muchas expectativas de llegar a ser una opción interesante en lo electoral a nivel nacional y en lo provincial también. Ilusiona a Roy y a Corral la psoibilidad de poder construir un espacio con presente y sobretodo futuro y que además, tenga reales posibilidades de éxito al ser testeado en las urnas. Casi nada…

Roy esta convencido que no siempre “la billetera mata al galán”, y recordará seguro,  el válido ejemplo de la majestuosa inversión que realizó el Frente Progresista para dotar de peso específico en la opinión publica a Verónica Irizar en las pasadas PASO del año 2019. Toda esa parafernalia puesta en escena con una exposición inédita para una candidata oficialista no redundó en el resultado deseado, ya que la dirigente del riñón del espacio que conduce Lifschitz cayó derrotada por Pablo Javkin que con una campaña austera y a mucho pulmón se erigió como el ganador de la partida. En política tener la “caja” para hacer ganador a un candidato no siempre alcanza, sino pregúntenle a los estrategas del socialismo rosarino.

En el juego de roles Federico Angelini siempre mantuvo un feeling especial con Miguel Lifschitz, nunca sacó el pie del plato para una posible alianza. En cambio Roy López Molina se mostró en todo momento opuesto y muy firme de no promover ningún acuerdo con el socialismo. El diputado nacional del PRO esta empecinado en criticar cualquier acto que involucre los mandatos municipales o provinciales, a veces, sin importar las razones que motivan el contrapunto.  Roy en cambio, separa la paja del trigo,  y ve la mitad del vaso lleno,  reconociendo aciertos de las gestiones oficialistas y teniendo siempre un buen dialogo tanto con Pablo Javkin como con Omar Perotti. López Molina entiende que el camino para gestionar a favor de la gente es a través de consensos y no de posiciones extremistas, como las que propicia la grieta.

Las cartas están puestas sobre la mesa del escenario de Cambiemos en Santa Fe, las posiciones están bien diferenciadas mediante pensamientos y convicciones totalmente opuestos. Federico Angelini y Roy López Molina son las dos caras de una misma moneda partidaria. Todo indica que las PASO serán el terreno propicio para definir el “pleito” y del resultado de esa disputa saldrá quien representará a “Juntos por el Cambio” en las próximas elecciones y de paso, también se quedará con el control del poder político en la provincia.

¿Grieta o consenso? la pregunta que define en Cambiemos “de que lado está” cada candidato. El tiempo y los votos serán los testigos privilegiados que señalarán un ganador. 

La moneda recién está en el aire. Habrá que armarse de paciencia……

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