Horacio Boix promete recuperar su cargo y enciende la interna taxista.

Tras su expulsión decretada en la asamblea del sábado pasado, el histórico dirigente de los peones de taxis, Horacio Boix, volvió a la carga. “Llevaron adelante un trámite lleno de nulidades, que ya estaba suspendido por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

No he cometido ningún ilícito, me puse a disposición de Fiscalía, no me citaron. Quiero que la verdad salga a la luz para recuperar mi dignidad. No me interesa el dinero sino mi trayectoria como sindicalista, que está manchada”, dijo ayer Boix, quien acudió al Ministerio de Trabajo de la Nación a pedir la nulidad de la reunión que lo dejó desafiliado.

El sábado por la mañana y con la votación de 143 afiliados el Sindicato de Peones de Taxis (SPT) expulsó a quien fuera su conductor por 25 años. La decisión se llevó adelante pese a que la asamblea que los destituyó había sido suspendida por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

La sanción lo alcanza no sólo en el cargo de secretario general, sino también como afiliado y tiene como telón de fondo la grave denuncia por malversación o desvío de fondos cercanos a los 3.750.000 pesos, que supuestamente el cuestionado dirigente no pudo justificar.

En el mismo acto, se designó como secretario general de la institución a Horacio Yannotti, quien se venía desempeñando como secretario adjunto del SPT y quien impulsó las denuncias por manejos irregulares dentro de la institución.

La puja entre facciones dentro del gremio comenzó cuando Boix se accidentó al mando de un Audi A7 Sportback 3.0 en la esquina de San Martín y Gaboto. Allí se ventilaron las diferencias internas que derivaron en su apartamiento en el cargo por 45 días.

En ese lapso, la tensión y violencia se apoderó del gremio. Sendas balaceras se produjeron en la sede sindical de Salta 2882 y en el domicilio de Yannotti en zona sur, atribuida a Boix, quien se encargó de negarlas enfáticamente.

Sobre su sucesor en el cargo, Yannotti, Boix señaló: “Manejaba la caja chica del sindicato desde donde se hacían los préstamos a los afiliados y empleados. Hace tres meses le requerí el dinero porque tenía que abonar la factura de la luz y me manifestó que uso la plata para su tarjeta de crédito, porque no le quise prestar 40 mil pesos”. Hubo más.

“El Chevrolet Corsa 2014 que tiene Yannotti era de mi ex pareja. Se lo compramos con plata del sindicato y él puso el auto a su nombre”.

Sobre el auto que tenía a su disposición el secretario administrativo del SPT, Eduardo Amichiardi, Boix denunció: “Tenía un Mercedes Benz Z200, modelo 2010, que compró con plata del sindicato y luego lo vendió”.

En relación al secretario gremial Víctor Arenas, dijo: “Todos los meses le pagaba la tarjeta con plata del sindicato, porque no llegaba con el sueldo para cubrirla. Eran entre 8 a 10 mil pesos”.

“Hubo al menos 5 sepelios de miembros de comisión directiva y de familiares que no les correspondían y los cubrimos igual”, recordó Boix para agregar: “Los cheques con fondos del gremio los firmábamos Amichiardi, Pedro Daniel Bustos y yo. Pero ellos retiraban la plata de los bancos”.

Además, Boix reveló que de su cuenta sueldo sólo percibía unos 10 mil pesos “porque los 70 mil restantes me los descontaba por los gastos que rendía mensualmente”.

En cuanto a su lectura de por qué se produjo su destitución y todo este proceso interno, le apuntó al ex abogado del SPT.

“Ciro Quagliatti programó esta traición. Le dejé de pagar sus honorarios porque no defendía nuestros intereses y fue él quien manipuló todo esto”, aseguró.

La incertidumbre llegará hoy, en el primer día hábil tras la asamblea que echó al histórico dirigente. “Está anulada y por lo tanto vamos a ir primero al Ministerio de Trabajo delegación Rosario para solicitar el dictamen de nulidad. Una vez que lo tenga, iré al SPT a recuperar el cargo que me corresponde hasta diciembre de 2022.

Evadieron los estatutos. Me suspendieron y no me llamaron a reunión de comisión directiva para darme lugar a mi descargo. Hicieron una asamblea para destituirme, pero la Justicia no determinó nada. Es totalmente incoherente”, señaló.

Tras volver sobre la imposibilidad de acceder a los padrones de votantes y recordar que la validez de los sufragios es de afiliados de al menos tres meses de antigüedad en el gremio, Boix avanzó: “Tenemos testimonios de compañeros a los que se les impidió ir a votar. Esta asamblea estuvo llena de nulidades”.

Fuente: La Capital

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