Irán enfrenta protestas al interior mientras se reúne con aliados para expulsar a EE.UU. de la región

Las protestas contra las autoridades y el derribo del avión ucraniano continuaron hoy por tercer día consecutivo en Irán, al mismo tiempo que el gobierno se reunió con autoridades sirias y líderes iraquíes viajaron a territorio iraní para impulsar una expulsión conjunta de Estados Unidos de la región.

Las imágenes y los relatos de los manifestantes de la represión policial contra las protestas ayer reavivó hoy el reclamo, nuevamente en algunas universidades del país, ya que muchas de las víctimas que fallecieron en el derribo del avión comercial ucraniano eran estudiantes de maestrías o doctorados con doble ciudadanía que volvían a las clases, tras visitar a sus familias por las estas.

El clima político es tan tenso en Irán que el jefe de la policía en Teherán, el general Hossein Rahimi, negó lo que ayer mostraron grabaciones difundidas en las redes sociales, la represión de la protestas.

“La policía trató a las personas congregadas con paciencia y tolerancia. La policía no disparó a las concentraciones ya que una mente amplia y mucha contención han sido los ejes de la agenda de las fuerzas policiales en la capital”, explicó el oficial, citado por el portal de noticias Middle East Eye.

No obstante, la agencia de noticias semioficial informó que la policía “disparó gas lacrimógeno en algunas zonas” en donde había jóvenes protestando contra el gobierno al grito de “Somos hijos de la guerra. Peleen contra nosotros y nosotros les responderemos”.

Shirin, un estudiante de psicología de 26 de la Universidad de Teherán, no solo destacó la nueva ola de protestas, sino que el cambio de humor social en apenas unos días.

“El martirio del general (Qasem) Soleimani, que era nuestro héroe, precipitó una unidad enorme dentro del país, pero todo eso ya pasó. La catástrofe del avión ucraniano destruyó el frente de unidad que había formado el pueblo frente a la hostilidad de Estados Unidos. Ahora, estamos viendo protestas llenas de enojo”, explicó al portal regional.

Mientras las autoridades iraníes seguían de cerca las protestas que ya se reprodujeron en varias ciudades aunque aún con números mucho menores a los de los funerales de Soleimani, el comandante asesinado por Estados Unidos en Irak hace 10 días, la República Islámica también avanzaba con sus planes de venganza estratégica, como denominó su plan para expulsar a Estados Unidos de la región.

El primer ministro sirio, Emad Jamis, visitó hoy en Teherán y recibió del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, el influyente Alí Shamjani, un llamado a coordinar esfuerzos para expulsar juntos a Washington.

“Mientras las fuerzas terroristas estadounidenses estén presentes en Asia Occidental, la región no alcanzará la paz ni la seguridad”, aseguró Jamis tras la reunión a puertas cerradas, según la agencia de noticias EFE. Shamjani, en tanto, respondió que “sin duda la salida de Estados Unidos se realizará mediante la unidad de los países y los gobiernos de la región”.

Parte de la estrategia expansionista de Soleimani fue involucrarse en la guerra siria, en apoyo directo al gobierno del presidente Bashar al Assad y de la mano, principalmente, de milicias aliadas de la región, como la libanesa Hezbollah y otros grupos armados chiitas de países como Irak, Pakistán y Afganistán.

Con la asunción de Donald Trump en Estados Unidos y su paulatino retiro de ese conflicto, la influencia de Irán y de otro aliado de Al Bashar, Rusia, permitió que el Ejército avanzara significativamente y debilitara a todas las milicias opositoras, nacionales y extranjeras.

Algunas de las milicias iraquíes que formaron parte de esta red creada por Soleimani viajaron hoy también a Irán para reunirse en Qom, la llamada ciudad de los ayatollahs, con uno de los clérigos chiitas y líderes de la resistencia en la época de la ocupación estadounidense más influyentes en Irak, Muqtada al Sadr.

En la reunión se volvieron a comprometer a ejecutar la venganza estratégica por la muerte de Soleimani y de otros nueve militares iraníes y milicianos iraquíes y a conseguir el objetivo último establecido por Teherán, la salida de Estados Unidos de la región, según informó el canal de televisión libanés Al Mayadeen, cercano a Hezbollah.

Estas promesas de venganza y las constantes amenazas de Estados Unidos y de Irán no permiten bajar la tensión y, por eso, Pakistán se sumó hoy a los esfuerzos de Omán y Qatar a intentar abrir un diálogo regional.

El canciller paquistaní, Shah Mahmood Qureshi, inició una gira por varios países y, desde Irán, el presidente Hasan Rohani, recibió “con beneplácito los esfuerzos de Pakistán para promover la paz y la estabilidad regional”.

Fuente: Agencia Télam

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