La política en el banquillo: “El riesgo de prender el ventilador”

Frank Underwood el político de la serie “House of Cards” y dueño de un brutal cinismo solía usar una frase que lo definía en cuerpo entero: “hay momentos en que requerimos a alguien para hacer las cosas desagradables pero necesarias” y esa expresión hoy suena como una fatal analogía de la realidad . El congresista construyó su poder en las sombras,  por un camino repleto de deslealtades, traiciones y actos a contramano de la justicia. La política – muy a pesar nuestro-  tiene mucho de esas actitudes de la ficción;  manipulación, deseos de poder, intrigas, golpes bajos, favores, protección y por supuesto, impunidad.

Sergio Alcázar

Y precisamente en los caminos de la impunidad tanto Patricio Serjal como Gustavo Ponce Asahad edificaron sus carreras dentro de la justicia y hoy están detenidos por ofrecer favores y protección a empresarios del juego clandestino, por denuncias de extorsión y por una relación que los tendría involucrados con la banda narco “Los Monos”.

Como consecuencia de esta causa que recién esta dando sus primeros pasos en la etapa investigativa, el sistema judicial atraviesa por un momento álgido, lleno de dudas y cuestionamientos debido al mal accionar de los referidos fiscales. Son tiempos de toma de declaratoria de los imputados y en las palabras de los fiscales está centrada toda la atención. Los audios que se dejan filtrar (por malicia o descuido)  generaron los más disímiles rumores que dan cuenta que en los primeros testimonios los fiscales incluyeron en su relato los nombres de los políticos que supuestamente les brindaron protección y amparo en el desempeño de sus cargos.

La libertad con la cual obraron tanto Serjal y Ponce Asahad deja expuesto claramente que existió connivencia de los imputados con el poder político. El entramado de relaciones y vínculos que desarrollaron los funcionarios judiciales no les otorgaron total inmunidad y  terminaron inculpados por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Los ciudadanos estamos permanentemente sujetos a derecho y seria bueno que a los fiscales la ley también los juzgue con la misma dureza – de confirmarse las irregularidades de las cuales se les acusa-  por los actos de corrupción que se sospecha que incurrieron. Serjal y Asahad representan solo un eslabón dentro de una cadena que usa al poder para beneficio propio y como dice el Principito: “lo esencial es invisible a los ojos” , ahí subyace el secreto mejor guardado, un secreto que la sociedad pide a gritos que se revele porque no siempre alcanza con “matar al mensajero”  cuando los verdaderos responsables de que coexistan personajes al margen de la ley dentro de la justicia es pura responsabilidad de aquellos titiriteros que al amparo del poder que ostentan mueven los hilos a su conveniencia y antojo.

Tanto Asahad como Serjal serán sometidos a recurrentes rondas indagatorias y como viene mal sopesada la cosa con el inevitable “roce” de sus acciones con la política, no es descabellado imaginar a “muchos dirigentes por estas horas rezándole por ayuda a un santo protector para que en las “cuentas del rosario” de las declaraciones de los fiscales no figuren sus nombres”

La Biblia nos enseña qué el que este libre de pecado que tire la primera piedra pero teniendo en cuenta las complejas circunstancias que provocó este hecho, “mas allá de algunas manifestaciones públicas que se han emitido profesando supuesta inocencia”, nadie aún ha transitado el camino del convencimiento para arrojarla

La sociedad santafesina aguarda esperanzada que a los fiscales les quede algo en sus conciencias de ese juramento hipocrático que hicieron ante la justicia al asumir sus cargos para que en sus plegarias incluyan los nombres de los dirigentes políticos que blindaron sus actos y que les otorgaron “libre albedrío” a sus acciones.

Hay una condena que preocupa mas a los políticos que el castigo que les puede imponer la justicia, es verse inmiscuido en un hecho que genere una fuerte condena social, un escarnio público que los puede llegar a sacar de la cancha indefinidamente, cuando la gente “te picó el boleto” poco queda por hacer,  solamente padecer un obligado destierro y para un político eso representa el más doloroso de los castigos. 

En toda esta historia conviene detenerse un instante en Omar Perotti, su mandato vino mal barajado, desde la asunción tuvo que padecer un presupuesto confeccionado por el gobierno saliente, el interminable parto de la aprobación de la Ley de Necesidad Publica, una pandemia y ahora un hecho que pone en vilo a todo el poder judicial de la provincia. El gobernador hasta ahora ha sabido surfear sobre las aguas tormentosas que le han aparecido en el horizonte de su gestión y como “lo que no te mata, te fortalece”, el gobernador puede salir fortalecido para lo que viene, que tampoco será nada fácil.

En el transcurso de esta semana un importante encuestador nacional compartía con este medio su opinión sobre este momento de Santa Fe y nos aconsejaba dejar pasar unos cuantos días para saber que nuevas implicancias aparecen sobre este caso, que dependerán de que si los fiscales tienen decidido o no “prender el ventilador”, y principalmente si confiesan todo, eso nos permitirá confirmar los vínculos que podrían existir entre los imputados y la política santafesina. A partir del conocimiento de esa información podremos llegar a establecer de qué manera este hecho afectará la imagen de los políticos de la provincia. Y “como el que sabe, sabe” , habrá que acatar el consejo, armarse de paciencia para esperar  y en esa espera, estaremos todos…..

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