Lavagna y Urtubey presentaron su programa de emergencia alimentaría.

La fórmula presidencial de Consenso Federal presentó un conjunto de medidas “ejecutivas concretas, viables y urgentes”, a implementar “lo antes posible” por parte del Gobierno, para activar un Programa de Emergencia Alimentaria. “Creemos que ahora, más que nunca, es impostergable dedicar todos los esfuerzos a lograr que en Argentina a nadie le falte comida y nadie tenga hambre”, exigió Lavagna.

El Programa de Emergencia propuesto por Consenso Federal se trata de una serie de iniciativas “que el Gobierno Nacional debería haber implementado hace ya mucho tiempo, porque en el acuerdo con el FMI se incluyó una cláusula de protección que permite destinar recursos adicionales para enfrentar la crisis social”.

La primera de ellas, destacó Lavagna, es la de “declarar la Emergencia Alimentaria Nacional por siete meses, desde el primer día de septiembre de 2019 hasta iniciado el Ciclo Escolar 2020, como mínimo”.

El candidato a presidente, en conjunto con Juan Manuel Urtubey, Miguel Lifschitz, Eduardo ´Bali´ Bucca, Matías Tombolini, Marco Lavagna, Alejandro “Topo” Rodríguez y Rodolfo Gil -entre otros dirigentes del partido- se encargó de detallar “un conjunto de acciones inmediatas” a implementar.

“Aumentar los recursos destinados a los comedores escolares afectados al Programa en casi un 80%; acrecentar la ayuda extraordinaria de $1.000 a beneficiarios de la AUH dispuesta por el Gobierno Nacional para septiembre y octubre a $1.500 por cada hijo y hasta el quinto, y extenderse hasta el mes de marzo de 2020, como mínimo”, propuso en primer y segundo lugar.

Como tercera medida recomendada por el equipo de Consenso Federal para que el Gobierno Nacional aplique de forma inminente –“para asistir a los 14 millones de pobres y tres millones y medio de indigentes”- Lavagna planteó: “Ampliar y reforzar la cobertura de hogares alcanzados por los sistemas de “bolsas de alimentos” o de “entrega de mercadería” actualmente vigentes”.

También solicitó “incluir a las escuelas secundarias que necesiten los servicios alimentarios escolares, también con fondos nacionales” y “mantener todos los días sin excepción abiertas las escuelas públicas afectadas”.

Para que se lleven a cabo estas medidas, el ex Ministro de Economía entre 2002 y 2005 sostuvo que es necesario “poner en funcionamiento un Consejo Ejecutivo para la Emergencia Alimentaria Nacional (CEEAN)”.

“Pedimos que el Gobierno Nacional financie íntegramente las acciones previstas para la Emergencia Alimentaria, disponiendo las adecuaciones legales, administrativas y presupuestarias que se requieran para ampliar y acelerar la compra y distribución de alimentos, para cubrir la demanda alimentaria de todas las personas y hogares que efectivamente lo necesiten”, agregó.

Con la presencia también de candidatos como Florencia Casamiquela, Archivaldo Lanuse y Heriberto Deibe y de referentes de Barrios de Pie el candidato a presidente explicó dos medidas finales complementarias a tener en cuenta: “Proponer el tratamiento prioritario en el Congreso de la Nación de la Ley de Góndolas que tenga por objeto mejorar la competencia entre marcas y empresas de los productos que se exhiben en los supermercados lo que redundará en una mejora de los precios de los alimentos al consumidor”.

Y concluyó: “Incentivar y coordinar, junto a Provincias y Municipios, la realización de ferias locales y mercados populares, con el fin de mejorar los precios y el acceso a alimentos saludables”.

PROGRAMA DE EMERGENCIA ALIMENTARIA NACIONAL 

Las medidas que se proponen están enmarcadas en el compromiso ofrecido por el Gobierno Argentino en la carta de elevación del Memorándum de Políticas Económicas y Financieras del 12 de Junio de 2018 al FMI. En la misiva se expresó que “en el improbable caso de que la situación social se deteriore, nos comprometemos a destinar recursos adicionales al financiamiento de nuestros programas de asistencia social más efectivos”. Este compromiso se conoció como “cláusula de protección social”. • La primera medida propuesta es la declaración de la Emergencia Alimentaria Nacional por siete meses, desde el primer día de septiembre de 2019 hasta iniciado el Ciclo Escolar 2020, como mínimo. Este programa debe constar de un conjunto de acciones inmediatas tales como: • Aumentar los recursos destinados a los comedores escolares afectados al Programa de Emergencia Alimentaria. Por ejemplo, en la Provincia de Buenos Aires la asignación para el almuerzo deberá pasar de 27 a 50 pesos como mínimo por niño y el del desayuno o merienda de 17 a 30 pesos. • Aumentar la ayuda extraordinaria de $1000 a beneficiarios de la AUH dispuesta por el gobierno nacional para septiembre y octubre a $1500 por cada hijo y hasta el quinto, y extenderse hasta el mes de marzo de 2020, como mínimo. • Ampliar y reforzar la cobertura de hogares alcanzados por los sistemas de “bolsas de alimentos” o de “entrega de mercadería” actualmente vigentes. • Incluir a las Escuelas Secundarias que necesiten los servicios alimentarios escolares, también con fondos nacionales. • Mantener todos los días sin excepción abiertas las escuelas públicas afectadas, en condiciones de cumplir con las acciones del programa. Para ello deberán disponerse los cargos y recursos adicionales necesarios para directivos, docentes y auxiliares. Para cumplimentar este Programa es necesario: • Poner en funcionamiento un Consejo Ejecutivo para la Emergencia Alimentaria Nacional (CEEAN), en el que participarán las Provincias, Municipios, el propio Estado Nacional, y representantes de sectores de la sociedad civil como iglesias de distintos credos, sindicatos, universidades, organizaciones comunitarias, redes sociales solidarias, cooperativas, cámaras empresariales y comerciales, entre otros. • El Gobierno Nacional financiará íntegramente las acciones previstas para la Emergencia Alimentaria, disponiendo las adecuaciones legales, administrativas y presupuestarias que se requieran para ampliar y acelerar la compra y distribución de alimentos, para cubrir la demanda alimentaria de todas las personas y hogares que efectivamente lo necesiten. • El Gobierno Nacional deberá afectar, por el lapso que se extienda el Programa de Emergencia Alimentaria, el uso transitorio de los inmuebles, vehículos y equipamiento general bajo su dominio, a los fines de la emergencia y de la eventual conformación de nuevos centros transitorios de asistencia alimentaria. Complementariamente a estas medidas, el Programa contempla: • Proponer el tratamiento prioritario en el Congreso de la Nación de la Ley de Góndolas que tenga por objeto mejorar la competencia entre marcas y empresas de los productos que se exhiben en los supermercados lo que redundará en una mejora de los precios de los alimentos al consumidor. • Incentivar y coordinar, junto a Provincias y Municipios, la realización de ferias locales y mercados populares, con el fin de mejorar los precios y el acceso a alimentos saludables.  A los fines del seguimiento y evaluación del Programa de Emergencia, el Gobierno Nacional deberá prever un modelo de información que busque conocer la situación real en la que se encuentran los más vulnerables. El mismo deberá ser integral, geo-referenciado, identificado, actualizado, evolutivo y unificado en una única base de datos.

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