Lesiones en ejercicios de alta intensidad.

Las clases grupales de ejercicios de alta intensidad aumentan en popularidad en los gimnasios, pero si bien las investigaciones muestran que estas sesiones de ejercicio ofrecen beneficios cardiovasculares y de otro tipo, solo se han llevado a cabo pocos estudios respecto a si derivan en más lesiones.

Un estudio siguió estrechamente a 100 participantes en un programa de entrenamiento funcional de alta intensidad de seis semanas de duración y mostró un aumento estadísticamente insignificante en la tasa de lesiones, comparado con sesiones de ejercicio menos intensas.

El estudio publicó e informó una tasa de 9 lesiones por cada 1000 horas de entrenamiento en las seis semanas de duración, comparado con 5 lesiones por cada 1000 horas de entrenamiento en las seis semanas anteriores a la inscripción en el programa. Los datos mostraron que el 18 por ciento de los participantes informó alguna lesión durante el período de entrenamiento y que el 37.5 por ciento informó acerca de una lesión durante una sesión de entrenamiento.

“Se ha vuelto muy popular este tipo de clases, dentro de las cuales están incluidos los movimientos balísticos, como arrojar pesas o saltar con ellas y entrenamiento de resistencia con pesas rusas o libres; pero aparte de estudios sobre programas similares de entrenamiento militar, no hay estudios prospectivos sobre las lesiones que pueden darse en estas sesiones. Los resultados obtenidos muestran una tendencia hacia la presencia de más lesiones durante el transcurso de una clase normal”, comenta el Dr. Edward Laskowski, codirector de Medicina del Deporte en Mayo Clinic. 

“Poner énfasis en la técnica adecuada y en los patrones de movimiento es muy importante en todo tipo de ejercicio, especialmente en el fortalecimiento muscular”, dice el Dr. Laskowski, autor corresponsal del estudio. La mayoría de las lesiones ocurridas en el estudio estuvieron relacionadas con aquellos movimientos que son balísticos o conllevan más riesgo de lesiones cuando no se hacen con la técnica perfecta. 

“Aunque no sea estadísticamente significativa, la tasa de lesiones fue casi tres veces mayor que la informada en estudios anteriores. Esperamos que estos resultados estimulen el aparecimiento de intervenciones, como enfocarse en la técnica perfecta o eliminar aquellos ejercicios que plantean mayor riesgo cuando no se hacen correctamente, a fin de reducir el riesgo de lesiones”, añade.

El estudio también subraya la importancia de que los participantes informen al entrenador sobre cualquier lesión o enfermedad preexistente, controlen la fatiga durante la sesión de ejercicios y modifiquen o eliminen los ejercicios que los colocan en riesgo. 

El estudio abarcó a 100 adultos, de los cuales el 82 por ciento era del sexo femenino. Todos participaron en clases de entrenamiento funcional de alta intensidad en el Centro para Vida Sana Dan Abraham entre enero de 2017 y abril de 2018. Las sesiones grupales de ejercicio de una hora de duración se llevaron a cabo semanalmente por seis semanas y los participantes llenaron una encuesta antes de empezar y después de finalizar las clases. Los participantes tuvieron la ventaja de que la proporción entre instructor y participantes era baja, lo cual permitió controlar más estrechamente la técnica o los movimientos.

Los participantes informaron por sí mismos acerca de las lesiones y las más comunes fueron en la espalda y las rodillas. El ejercicio de Burpee, o “el soldadito”, y las sentadillas fueron los movimientos que con mayor frecuencia causaron lesiones, dice el estudio.

El Dr. Laskowski anota que la creciente popularidad de los programas de entrenamiento grupal de alta intensidad debe llevar a más estudios sobre los beneficios y los riesgos, con el objetivo de reducir más el riesgo de sufrir lesiones. “Estados Unidos se encuentra en medio de una epidemia de obesidad y estilo de vida sedentario.

Los programas que promueven la actividad física, como el entrenamiento funcional de alta intensidad, ayudan a mitigar los efectos de esta epidemia y ofrecen la motivación necesaria para que la gente entre en movimiento”, concluye el médico.

Fuente: Mayo Clinic

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