Lifschitz suspendió la consulta popular y acusó “a la oposición de poner obstáculos a la participación ciudadana”.

El gobernador Miguel Lifschitz secundado por su gabinete esta mañana anuncio la suspensión de la consulta popular sobre la Reforma Constitucional que se iba a llevar a cabo el domingo 16 de junio, conjuntamente con las elecciones generales en la provincia.

Lifschitz pretendió evitar cualquier tipo de suspicacias y expresó: “Preocupados por cualquier tipo de sospechas que pueda enturbiar el proceso electoral, y como la elección que además será disputada y es nuestra prioridad, decidimos suspender la consulta popular por la reforma”, precisó.

A continuación el gobernador ante las continuas criticas de los demás espacios políticos sobre el tema se explayó: “Vemos que nuevamente se ponen obstáculos para la participación ciudadana, lo que vemos es que hace 24 años están impidiendo reformar la Constitución y ahora de diversas maneras buscan evitar que se realice esta consulta” añadió.

Lifschitz estuvo acompañado por Mónica Fein, Antonio Bonfatti y Emilio Jaton, candidato a intendente por la ciudad de Santa Fe. Luego recordó la presentación del proyecto el año pasado y manifestó: “Queríamos un proceso que sirviera para unir a los santafesinos en una discusión sobre el futuro, que se asentara sobre los acuerdos y consensos políticos y sociales del presentes”, aseguró.

El primer candidato en la lista de diputados provinciales del Frente Progresista, culpó a Perotti por el fracaso de la consulta y trajo a colación palabras del rafaelino de enero del 2018 cuando declaró: “Vamos a plantear la reforma en 2019, con una boleta más: Reforma a la Constitución, Sí o No. Que sean los santafesinos los que decidan”, evocó.

El gobernador precisó que “tomó esa propuesta” y convocó a una consulta popular no vinculante y no obligatoria, “como una manera de promover la participación libre del pueblo en un hecho democrático y que además, para que no resultara oneroso para el Estado y engorroso para la gente se realizaría en conjunto con las elecciones generales”.

Pero advirtió que otra vez se encontró con excusas. “Pusieron nuevos obstáculos para evitar un dictamen popular y un debate positivo sobre el futuro, está claro que no quieren la Reforma, como no la quisieron nunca, y que le tienen miedo a la participación ciudadana”, se lamentó.

Además acusó a sectores de la oposición de promover “una campaña artera e irresponsable para generar sospechas sobre el proceso electoral en marcha en la provincia, quizás preparándose para cuestionar el resultado si la voluntad popular no los favorece el 16 de junio”.

Alertó que primero se quiso ensuciar el proceso de las Paso “generando dudas sobre el software utilizado”. Y siguió: “Luego se impugnó ante el Tribunal Electoral la realización de la Consulta Popular, lo que fue rechazado en dos oportunidades por el mismo”.

Y por último Lifschitz remarcó que el lunes pasado anunciaron que “desconocerían los resultados de la consulta popular”. “Fueron más allá todavía y argumentaron que ‘se van a enturbiar los comicios’ o que ‘no estamos tranquilos por lo que pueda pasar en los lugares de votación con urnas paralelas y militantes del oficialismo dando vueltas por las mesas'”, enumeró.

“Decidimos suspender la aplicación del decreto, para no dar ninguna excusa a que se pueda enturbiar el proceso electoral, en una provincia que hace muchos años dejó atrás el tiempo en que se tiraban urnas al río o se tardaba meses en un recuento definitivo para saber quién era el gobernador, y que se caracteriza por contar con el sistema electoral más transparente del país”, concluyó.

Fuente: La Capital

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