Los transportistas especiales expresaron su bronca contras las obras sociales, las prepagas y el Pami

Pablo Bolego, de la Asociación de Transportistas Especiales, afirmó que en el marco de la pandemia las obras sociales precarizaron los servicios para personas discapacidtadas.

“Las obras sociales nos deben entre cuatro y cinco meses de prestaciones. Pero lo más importante es que en el contexto de pandemia se esconde un ajuste y recorte que empuja a los transportista a perder el trabajo”.

Pablo Bolego, titular de la Asociación de Transportistas Especiales de Rosario, resumió con esas palabras el motivo de la movilización de los dueños de vehículos para el traslado de personas con discapacidades.

Los transportistas se concentraron esta mañana en Oroño y Cochabamba, en pleno parque Independencia para marchar hasta el Monumento a la Bandera.

En declaraciones al programa “Todos en La 8”, Bolego describió el panorama que los transportistas enfrentan desde que se declaró el aislamiento social, preventivo y obligatorio. “Estos problemas los denunciamos desde el comienzo de la pandemia, que permitió que las obras sociales, empresas de medicina prepagas y el propio Pami flexibilicen o precarice a quienes brindamos un servicio para personas con discapacidades”, remarcó.

Minutos antes de que se ponga en marcha la movilización, Bolego explicó desde el parque Independencia que los conductores utilitarios salieron a trabajar durante la cuarentena por recomendación de la Agencia Nacional de Discapacidad y de la Subsecretaría de Inclusión para Personas con Discapacidades de la provincia de Santa Fe”.

“En todo este tiempo acompañamos a las personas con discapacidades, les hemos acercado las viandas de alimentos , hicimos un trabajo increíble articulado con instituciones. Sin embargo, vemos cómo las obras sindicales y el Pami intentan recortar y ajustar detrás de esta pandemia”, remarcó.

Bolego dijo que las deudas del Pami y de las obras sociales “precarizan el servicio y empujan a los prestadores a quedarse sin trabajo. Hay una enorme cantidad de transportistas que no podrán seguir en la actividad”.

“Las obras sociales sindicales y las prepagas obtienen el reintegro del cien por ciento de nuestra prestación a través de la Superintendencia de Servicios de Salud. Nosotros presentamos la factura, las obras sociales la presentan en la Superintendencia, recuperan el 100 por ciento y sin embargo a nosotros nos descuentan el módulo prestacional. La nuestra es una prestación mensual que ha sido aprobada a principio de año y queremos que se respete”, describió.

“Tenemos entre cuatro y cinco meses de deuda de las obras sociales. Hoy lo más importante es que en este contexto de pandemia se esconde un ajuste y recorte brutal, que no está empujando a los transportistas a perder el trabajo. Esto rompe el sistema de prestaciones básicas para personas con discapacidades”, finalizó.

Fuente: La Capital.

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