Macri destacó la sanción de la ley de la Economía del Conocimiento

El Presidente aseguró que la iniciativa, sancionada por el Congreso el miércoles, es “completamente estratégica”. “Es una ley que puede establecer una condición revolucionaria para el desarrollo de la Economía del Conocimiento en nuestro país”, agregó.

Mauricio Macri destacó la sanción de la ley de Economía del Conocimiento, sancionada por el Congreso el miércoles último, que brinda un conjunto de beneficios a empresas tecnológicas, a través de una nota que tituló “La imparable revolución de las mentes”.

La Ley de la Economía del Conocimiento, “la que podemos llamar “Revolución de las mentes”, nos da la oportunidad de tener un futuro extraordinario. Sigamos yendo hacia él, sin desvíos”, expresó Macri en la nota difundida a través de las redes sociales.

Sostuvo que la ley es “completamente estratégica”, recordó que fue promovida por su gobierno y explicó que “se trata de un conjunto de beneficios clave orientados a favorecer el desarrollo de las empresas del conocimiento en el país, facilitar su crecimiento, sus exportaciones, su financiamiento, estimular la innovación, la creación de puestos de trabajo de calidad y la formación continua de talentos”. “Es una ley que puede establecer una condición revolucionaria para el desarrollo de la Economía del Conocimiento en nuestro país”, subrayó

LA IMPARABLE REVOLUCIÓN DE LAS MENTES

Esto que voy a contar tiene que ver con nuestro futuro.

Todos recordamos cómo en el pasado se hablaba del “motor de la economía” como la única imagen posible para representar la fuerza del desarrollo. Ese motor era el músculo, la capacidad física sobre las cosas, que le daba movimiento a la economía para crear riqueza, empleo y bienestar.

Aún hoy se habla de “poner en movimiento”, “arrancar los motores” o “el combustible de la economía”, como si el progreso todavía surgiese únicamente por el impulso de un gigantesco motor remoto que mueve a todo lo demás.

Pero si miramos la lista de las empresas más importantes del mundo veremos que esa metáfora ha quedado relegada por otras mucho más poderosas.

La fuerza física ya no es la única que transforma al mundo. Ya no son sólo los motores los que mueven la economía. Ahora hay otras energías inmensamente más grandes, que no hacen ruido, no usan fuego, ni poleas, ni chimeneas pero que están cambiando todo. La verdadera energía que hoy mueve al mundo no está en los músculos, está en las mentes de los seres humanos y sus creaciones.

Las mentes que alcanzan nuevas soluciones, que tienen ideas que parecían imposibles, la creatividad amplificada por las tecnologías que transforman la manera de producir bienes, salud, empleos, de realizar transacciones, de monitorear los transportes. Las mentes que optimizan cultivos produciendo cada vez más alimentos, las que nos han otorgado capacidades de comunicarnos como jamás soñamos, que crean entretenimientos, juegos, películas… En definitiva, el centro total de la economía mundial está en las mentes que agrupadas llamamos Economía del Conocimiento.

En esta dirección esta semana se sancionó una ley completamente estratégica promovida por nuestro gobierno: la ley de la Economía del Conocimiento. Se trata de un conjunto de beneficios clave orientados a favorecer el desarrollo de las empresas del conocimiento en el país, facilitar su crecimiento, sus exportaciones, su financiamiento, estimular la innovación, la creación de puestos de trabajo de calidad y la formación continua de talentos. Es una ley que puede establecer una condición revolucionaria para el desarrollo de la Economía del Conocimiento en nuestro país.

Tenemos que adoptar esta idea: el futuro en el que viviremos en los próximos años no es un lugar que viene hacia nosotros ya hecho, que diseñan otros, que simplemente tenemos que esperar. Más bien es un lugar al que estamos yendo ahora mismo, todos juntos, como en una peregrinación. El futuro en el que viviremos será la suma de acciones concretas y decisiones que tomemos el día de hoy, la semana que viene, el mes próximo. Si actuamos y decidimos bien tendremos un futuro espectacular. Si no lo hacemos, no lo tendremos. En cualquier caso depende sólo de nosotros.

La Ley de la Economía del Conocimiento, la que podemos llamar “Revolución de las mentes”, nos da la oportunidad de tener un futuro extraordinario. Sigamos yendo hacia él, sin desvíos.

Fuente. Agencia Télam

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