Navidad del fútbol/Maradona: Una estrella fugaz de Villa Fiorito.

Sergio Alcázar

Es como si una áurea mágica hubiera dado forma al encantamiento que produjo ese momento, se dice por lo bajo, que un arco iris apareció ese día iluminando de color el horizonte para ponernos en aviso de los buenos tiempos que estaban por venir,  nos cuenta la historia de las páginas de la Biblia de nuestro fútbol, que un 30 de octubre en un  pesebre ubicado en algún lugar perdido de  Villa Fiorito se dio a luz a un niño diferente, un ser distinto, llegado para ser adorado, tanto influjo traía su figura,  que junto a él, una pelota abandonada en un rincón despertó de repente, agitada, ansiosa y divertida, sabia ella que le esperaba un destino de sonrisas, de gambetas  y de lujos. Los juglares cantaban la gloria de su nacimiento, los profetas aventuraban jornadas épicas y hazañas en rectángulos verdes de juego, muchas de ellas bajo la impronta de vestiduras celestes y blancas.

Un rey a todo esto, miraba desconfiado su llegada, algo le avisaba sobre  el peligro que se cernía sobre su persona, la quimera de perder su corona de prestigio e idolatría ya no era tanta, el espejito de su cuento le decía que ya no estaba solo, que alguien podría con el tiempo ser mejor que el. Hechiceros y brujos elaboraron conjuros para poner a salvo al preocupado rey,  pero solo lograron que creciera el  poder oculto en ese niño, tanto que, a los 15 ya debutaba en la primera Argentinos Juniors, era la puerta que se le abría para conquistar el mundo, para llenar de alegrías  a los corazones de millones de argentinos.

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Ese pequeño guerrero fue creciendo, encandiló con su juego a los presentes en cada uno de los estadios argentinos donde le toco jugar, hasta que un llamado del destino lo llevo a conocer Europa, el Napoli fue el lugar de la confirmación de su éxito rutilante, repartió como nadie nunca antes felicidad a los tifosis napolitanos  para ganarse para siempre su amor eterno, pero aun lo esperaban nuevos desafíos, el mundial jugado en México lo cobijó sutilmente para lograr su reconocimiento final, colocó en el cenit del firmamento su estrella, solitaria e inalcanzable, aunque eso no hacia falta, todos sabían muy bien quien era y lo que era capaz de realizar, y ese malabarista indómito se echó a correr por las selvas del fútbol, a fuerza de coraje, talento y liderazgo llevó a la Argentina a coronarse como campeón del mundo.

En ese camino de gloria  tuvo tiempo para engañar a todos con sus buenas artes que le permitieron hacer pasar por válido un gol hecho con la mano a los Ingleses y para redimir luego esa travesura de atorrante de barrio siendo el creador de la obra mas inmaculada y perfecta jamás concebida en un reducto de césped, hasta hoy no ha sido develado que secreto supremo hizo posible semejante incunable, muy a pesar del esfuerzo de algunos terrenales interlocutores que hablaron de otros planetas y de barriletes cósmicos, lo visto esa tarde en tierras mexicanas escapó a las  posibilidades de la lógica y a las fantasías mas alocadas concebidas en un sin fin de sueños de noches de potrero.

10 Jun 1986: Diego Maradona of Argentina in action during the World Cup First Round match against Bulgaria at the Olympic Stadium in Mexico City. Argentina won the match 2-0. \ Mandatory Credit: David Cannon/Allsport

Había una vez, Diego Armando Maradona, que llegó para ganarse un lugar en la historia, para regalarnos un pedacito de cielo con forma de pelota, para demostrarnos cual es el verdadero camino a seguir para defender con orgullo los colores de nuestra bandera, nos obsequió durante un largo tiempo la posibilidad de una sonrisa adornada por la irresistible admiración que provocó siempre su imagen a lo largo de su carrera.

Diegoooo ….Diegoooo, ole..ole ….ole…..Diegoooo…Diegoooo….se convirtió en el padrenuestro mas rezado en cada rincón de los corazones de los hinchas cada vez que se los convocaba a esa liturgia de tribunas repletas que lo adoraban, y como fue también humano, la vida ingrata le cobró peaje y lo hizo pasar de un momento a otro de príncipe a villano, pero sus errores cometidos no podrán jamás opacar tanto brillo entregado, por eso, los futboleros de alma te pedimos que festejes tu cumpleaños Diego, que lo festejes como mereces, porque nunca serás olvidado, tu pasado esta cuidadosamente puesto a salvo, y serás recordado como a vos seguro te gusta,  con ese puño cerrado, esa lengua afuera, la mirada puesta en la pelota y esa indiscutible estampa de crack, y así será…no hay dudas de ello,  por los siglos de los siglos..Amen….

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