Padeceres del mundo virtual: “Es lo que hay”

Solo basta dedicarle un poco de tiempo a revisar el contenido de algún foro o a los comentarios expuestos en una red social para darnos cuenta de lo mal que estamos.

Sergio Alcázar

No solo por la enorme cantidad de horrores ortográficos y gramaticales que se cometen en la redacción de los mensajes, sino y lo más preocupante, por la falta de sensibilidad y respeto hacia el otro.

Esto lo expongo, sin entrar en detalle si esta o no en juego lo público o privado del contenido subido en los medios en cuestión.

Lo más triste es que todo gira en la denostación permanente que incurre la gente a la hora de expresarse sobre cualquier publicación y sobretodo, cuando se trata de alguien en especial.

Se tiende generalmente a opinar muy mal, siempre de manera destructiva, degradante, poniendo en tela de juicio la honorabilidad de personas, que muchas veces, ni siquiera conoce.

Porque pasa esto? Quizás estas actitudes sean el resultado del deterioro evidente que existe en la concepción de los valores que deberían ser regidores de la conducta humana.

Seria bueno saber que atributos y virtudes ostentan los emisores de dichos mensajes agraviantes, o al menos, confirmar si las redes sociales se convierten en su lugar preferido desde donde hacer catarsis para desprenderse de los problemas que angustian sus vidas.

Todos podemos tener opiniones diferentes y resulta lógico que les puedan gustar mas algunas personas sobre otras, pero que la critica sea siempre mal intencionada, no los hace mejores, solo los expone como intolerantes y mediocres, más aun, como seres que solo encuentran en el agravio un lugar donde sentirse verdaderamente alguien.

También se debe aclarar, que no son todos iguales, hay muchísimas personas que dan un enorme placer leer para fortuna de los internautas, y se podría confirmar que son la gran mayoría. Pero lamentablemente pagan justos por pecadores, porque esos pocos resultan ser los más activos y justamente son los que alejan de participar a mucha gente de las redes sociales, principalmente,  para no entrar en estériles disputas inconducentes.

Desde su advenimiento, internet amplio de manera increíble nuestras formas de comunicación, eso debería generar en la gente un sentimiento de alegría al poder formar parte de esa “aldea global” como definió Mc Luhan donde todos tenemos la posibilidad de estar intercomunicados mundialmente.

Pero da la sensación que están ganando los detractores de las buenas costumbres, esos que nos empujan a fastidiarnos, a resignarnos y a conformarnos a tener que decir cada vez que nos enojamos con el mundo virtual; ¡Que vamos hacer, es lo que hay!

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