Patios de comidas de los shoppings, al borde del conflicto

Hay dos locales que adeudan sueldos de marzo y abril, y el gremio gastronómico teme un efecto contagio en un sector.

El sindicato de trabajadores gastronómicos de Rosario denunció que la empresa Foodimex, concesionaria de los locales “Wok” y “Ave Cesar” de los patios de comida de los shopping Alto Rosario y Portal Rosario, avisó a sus empleados que solo recibirán la parte de los salarios que cubre el Estado nacional por el mes de abril, lo que representa aproximadamente la mitad de los sueldos. Así, la firma no se hará cargo del 25 por ciento que resta, ya que el gremio ha firmado una reducción salarial del 75 por ciento para los trabajadores suspendidos producto del cierre de los comercios en medio de la cuarentena por el coronavirus. Además, adeuda el proporcional de marzo por los días posteriores al día 20, cuando comenzó el aislamiento preventivo y obligatorio.

Si bien la situación afecta a unos 40 trabajadores, el conflicto podría replicarse en otros concesionarios poniendo en riesgo sueldos y fuentes laborales de más de 400 personas entre ambos centros comerciales, ya que según estima el gremio, hay un 80 por ciento de empresas de la actividad que intenta no abonar esa cuarta parte de los sueldos.

“Estamos mal y hay mala voluntad”, calificó Sergio Ricupero, secretario gremial del Sindicato Hotelero Gastronómico de Rosario (Uthgra). Es que ante la falta de pago de un tercio de marzo, al que luego se le sumó abril, el gremio citó a la empresa en el Ministerio de Trabajo.

Luego de una primera ausencia, el apoderado de Foodimex argumentó que “no pueden pagar hasta que no pueda facturar” por fuera de lo que cubre el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y a la Producción (ATP) puesto en marcha por Nación.

“Si no los auxiliaba el Estado, los trabajadores no tenían para comer. Después de 15 años que están allí, les vienen a decir que no hay plata”, se quejó Ricupero, quien detalló que los salarios netos rondan los 32 mil pesos, pero con la rebaja quedan en unos 23 mil de bolsillo.

El sindicalista indicó que hoy, entre lo que cubre el gobierno y la quita de aportes, un trabajador le cuesta a las empresas el 17 por ciento que antes de la pandemia. “No es un dinero que no podría pagar esta empresa. Lo único que falta que tengamos que hacer una colecta y llevarle plata a estos empresarios”, ironizó.

Además, Ricupero apuntó, amparado en diversos fallos judiciales, a “la responsabilidad solidaria” de los shoppings. “Ellos explotan a través de terceros. La persona que tiene un local en el patio de comidas pasa a ser un empleado más calificado”, argumentó.Si no los auxiliaba el Estado, los trabajadores no tenían para comer. Después de 15 años que están allí, les vienen a decir que no hay plata

En este marco, apuntó que de habilitarse la actividad nuevamente, no podrán abrir sus puertas aquellos que adeuden salarios. “Nosotros apoyamos y entendimos a las empresas para que no quiebren, pero representamos a los trabajadores. Así no hay apertura posible”, dijo.

Uthgra representa a unos 400 gastronómicos entre el Alto Rosario y el Portal Rosario, pero también está Pasteleros, que tiene cientos de trabajadores más entre las cadenas de comida rápida internacionales, principalmente McDonald’s y Burger King, también con problemas para cobrar. El riesgo, para el representante, es que “si lo hace uno, después lo hacen todos”. “En cualquier momento arde Troya”, advirtió por último.

Empleados de cadenas de comida rápida siguen en problemas

Las cadenas de comida rápida como McDonald’s, Burger King, Mostaza, Subway y Starbucks, se enfilan este mes a tener otro conflicto con el gremio de Pasteleros, que en Rosario nuclea a 1600 trabajadores de ese sector, por mala liquidación de sueldos. Aparentemente, las empresas intentarían pagar solo lo que cubre el Estado nacional, y desentenderse de la parte que les corresponde.

El gremio había denunciado el mes pasado que los salarios habían sufrido descuentos arbitrarios, en muchos casos por más de la mitad del monto correspondiente. Todo terminó con un acuerdo con las firmas multinacionales, que solo está trabajando con atención de delivery.

El entendimiento implicaba que a los empleados de cocina se les pague normalmente, y a los que no están concurriendo se les abone un mínimo proporcional calculado con un promedio de los últimos seis meses de salario. Como la producción es menor, los trabajadores van rotando y cumplen un mínimo de horas trabajadas.

Pero por estas horas, los representantes sindicales están revisando los recibos quincenales para ver de qué manera han liquidado, porque nuevamente han recibido denuncias de incumplimiento. “Estamos recibiendo disconformidad de algunos chicos y chicas a los que no se les respetaron y analizando las liquidaciones”, manifestaron desde el gremio.

Fuente: La Capital.

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