Perotti/Lifschitz: “La transición ahora se juega en una cancha embarrada y con los tapones de punta”.

El mes de octubre para la transición santafesina vino impregnado con el perfume de chicanas y pases de facturas varias. El pacto de caballerosidad política que instaló el encuentro de Omar Perotti con Miguel Lifschitz en Rosario y que sirvió para bajar los decíbeles por los reclamos surgidos debido a las diferencias que existen entre los datos que brindan desde el oficialismo y los que requieren los integrantes de la comisión del gobernador electo, parece haber llegado a su fin.

Por más que el actual mandatario se esfuerce tratando de encontrarle sentido a toda esta situación de palabras encontradas, encuadrándola dentro de los lógicos juegos verbales de la política, la realidad nos pone de sobreaviso que “algo huele mal en Dinamarca” y que cada vez las parte se preocupan menos en no dejar al descubierto, los verdaderos malestares existentes.

Sigue dando que hablar el pase a planta permanente de unos 1.500 agentes contratados; después de reuniones mantenidas entre los gremios provinciales y el gobierno, se llegó a un reconocimiento de los derechos de los empleados reclamantes y hasta hubo acuerdo para que la transferencia se realice en forma progresiva, al mismo tiempo pusieron en escena el concepto “sujeto a la existencia de cargos vacantes y crédito financiero vigente”, de esa manera pasaron la pelota al campo de Perotti y también, la enorme responsabilidad de ser él quien tenga que resolver la compleja situación.

Otro de los puntos de confrontación entre el Peronismo y el Frente Progresista radica en el área de la obra pública, poca información sigue habiendo sobre el tema, existe ambigüedad de datos en el marco de nuevas licitaciones, la nota enviada a la Cámara de la Construcción por parte del equipo técnico de Omar Perotti pidiendo a las empresas que se abstengan de participar de procesos licitatorios o firmar adjudicaciones, generó mucha polémica por parte del socialismo, que con anuencia del sindicato de la UOCRA, advirtieron de los despidos en masa que podrían producirse en el sector como resultado de esta medida, la soga se volvía a tensar inevitablemente.

En medio de esta disputa por saber el monto de la herencia que dejará el Frente Progresista al gobernador electo, a Omar Perotti se le sublevó el senador Armando Traferri  por desacuerdos con la forma de trabajo de la comisión designada por el rafaelino, el sanlorencino se sintió excluido de las ultimas decisiones de dicho equipo de confianza y decidió dar un paso al costado, sin antes tirarle flores a la gestión de Lifschitz. Integrantes del circulo mas representativo del peronismo de Santa Fe consideraron que las ambiciones del senador provincial eran desmedidas, lamentablemente el “Pipi” es victima del “síndrome del dame todo”, resaltaron risueñamente, los dirigentes del PJ.

Palabras mas o palabras menos también se estableció un fuerte contrapunto por el asunto del presupuesto del año 2020, en la reunión ya enunciada anteriormente, entre Perotti y Lifschitz se llegó a un acuerdo que dicho presupuesto seria presentado el 11 de diciembre, según nota emitida por el Poder Ejecutivo solicitando autorización a tal efecto.

Cambia todo cambia reza la estrofa del tema de Mercedes Sosa; el Frente Progresista hizo votar una resolución autorizando la prórroga solo hasta el 31 de octubre, haciendo caso omiso a lo pactado por los máximos dirigentes de los espacios y con clara intención de “marcarle la cancha” al gobernador electo.

Pero la cuestión no quedó allí, Miguel Lifschitz, le reclamó a Omar Perotti, que anuncie a la brevedad su futuro gabinete y así “acelerar la transición” entre ambas gestiones. “Se va acelerar el traspaso cuando se conozca el gabinete del nuevo gobernador, que va a permitir avanzar en diálogos directos”, sostuvo el actual gobernador buscando incomodar nuevamente a su sucesor, un gesto que pone en evidencia que “la buena relación” que existía entre ambos, tal vez, nunca fue tal.

El origen del enojo entre el socialismo y el PJ se produce al enunciarse desde el equipo técnico del nuevo gobernador que el déficit que dejaría la actual gestión superaría los 20 mil millones de pesos, dicho mensaje fue recibido como una ofensa dentro del Frente Progresista, quienes consideran que su administración fue llevada adelante de manera inmaculada e irreprochable.

Por eso no extraño que el mandatario provincial sostuviera que “el gobernador electo”  va a tener una ventaja que no tuvo ninguno antes, que es una deuda a cobrar “cash de inmediato” de más de 100 mil millones de pesos, por la cual pelearon los gobiernos del Frente Progresista”. Miguel Lifschitz de esta manera instala en el escenario político de Santa Fe que su gobierno dejará un amplio superávit, lo que no dijo el gobernador es que dicho “cheque en blanco” no tiene por ahora fecha real de vencimiento.

Este medio consultó al ex ministro de hacienda de Victor Reviglio, Daniel Germano quien nos brindó su opinión al respecto a la deuda por coparticipación: “Va ser complicado para el nuevo gobierno nacional pagarlo de manera inmediata, cosa que resulta quizás imposible, pero seguramente habrá obras de responsabilidad primaria nacional que se imputaran a cuenta de esta deuda. En definitiva se va a cobrar porque la deuda esta, solo falta conocer el “como y el cuando”, expresó para llevar claridad sobre el tema el ex funcionario provincial.

En el juego por el poder que se esta generando en Santa Fe, aparecieron las operaciones mediáticas buscando provocar reacciones que favorezcan a unos y perjudiquen a otros. En los últimos días se centralizó la atención sobre Amalia Granata y un supuesto apoyo hacia el actual gobernador Miguel Lifschitz, en realidad ese hecho que fue enunciado en un reconocido portal de política carece de validez,  ya que fue desmentido por la propia diputada electa del partido Próvida, esta claro que algunos buscan sacar ventajas instalando noticias que puedan generar una cierta demostración de fortalezas para lo que viene.

A un poco más de dos meses de la entrega del mando en Santa Fe la cosa viene enrevesada, las señales que se entregan por ahora no son para nada auspiciosas y no se avizora una real intencionalidad del oficialismo para brindar toda la información que requiere el espacio del gobernador electo para que el traspaso sea lo mas prolijo posible.

El sillón del Brigadier Estanislao López aguarda por su nuevo ocupante a partir del 11 de diciembre, mientras en el escenario político provincial por estas horas se tejen y destejen muchísimas historias y  los rumores están a la orden del día, la puja por el control del poder sabe de diversas lecturas, lo que si esta claro es que el socialismo esta dispuesto a oponer resistencia para no hacerle fácil la entrega al PJ, eso justifica el repentino cambio de posturas del Frente Progresista que mando a los suyos a jugar el último partido en una “cancha embarrada y con los tapones de punta”

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