Rosario Central, ni el tiro del final …

La racha ya preocupa, justamente llego al fatídico numero trece sin triunfos, el equipo no levanta desde lo futbolístico, en la noche de Santiago padeció de los mismos males de los últimos partidos, juega sin una idea clara y sufre con cada continencia adversas, como en esa ultima jugada donde a Rizzi le pedo la inexperiencia en primera y termino cometiendo un penal que le costo una derrota al canalla.

Central genera poco y nada, una herencia que le dejo a Ferrari el Paton Bauza, problemas viejos que no encuentran solución, en un tramite que le fue desfavorable, tanto que el agonizo gol de Vergara le estaba otorgando un premio inmerecido, que luego se convirtió en lógica caída.

El canalla repite errores, que ya los tiene naturalizados, su poco juego, su anemia ofensiva y la fragilidad que demuestra en cada ataque serio del rival a esta altura preocupan y mucho.

La Universidad Católica arranco el partido con la clara intención de ganarlo pronto, presión permanente, la dinámica y el juego fueron las herramientas del local para superar al canalla en cada faceta del partido. Hubo pasajes que el equipo de Ferrari no cruzo la mitad de la cancha.

En un contragolpe, el local encontró al canalla descompensado en defensa y no perdono, Edson Puch le gano la pelota a Barbieri, que hizo una mala cobertura, y con remate bajo dejo sin respuestas a Jeremías Ledesma, uno a cero para la Universidad Católica, resultado justo para esa etapa, ya que Central solamente pateo una sola vez al arco y muy desviado, poco, insuficiente para pretender nada.

El segundo tiempo el canalla arriesgo más, intento buscar el partido en campo contrario, buscando una mayor dosis ofensiva Ferrari mando a la cancha primero a Zampedri y luego al colombiano Vergara. A pesar de esta saludable intención del entrenador el equipo no mejoro demasiado, solo mantenía expectativas en el resultado por la liviandad de la Católica que le entrego la pelota y la iniciativa al rival.

A pesar de tener el campo y la pelota en su poder, Central genero muy poco, tanto que ni siquiera remato al arco con cierto peligro, a todo esto el local tuvo el partido siempre controlado con la posibilidad de liquidarlo en algún ataque aislado.

Y en un instante, cuando las agujas del reloj condenaban a Central a una derrota, Rinaudo metió un largo pelotazo frontal, que encontró bien ubicado a Vergara, quien a la carrera cruzo la pelota por encima de la salida del arquero Dituro para sellar el empate, eran 47 minutos del segundo tiempo y la alegría invadió el banco de suplentes canalla pero el partido le tenia guardada una sorpresa al equipo de Ferrari.

En la jugada siguiente el Pibe Rizzi comete una infantil infracción en su área, resultado de su falta de experiencia y de los nervios que lo traicionaron. La pena máxima la ejecuto Luciano Aued a un costado de Ledesma, 2 a 1 y final del partido.

Nueva frustración para Central, esta vez en suelo chileno, repitió errores recurrentes, careció de ideas y sucumbió ante un rival que fue en líneas generales superior. En el futuro canalla asoman el durísimo Libertad de Paraguay de visitante y el domingo San Lorenzo por la Superliga.

Las urgencias de puntos lo obligaran a una victoria el domingo, ante el peor equipo del torneo, Paulo Ferrari deberá cambiar inmediatamente la imagen de su equipo, darle otra impronta, en casa y con su gente sabiendo que el margen de error para su continuidad en el cargo, se ha achicado enormemente.

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