Rumbo a la Casa Gris en “la Santa Fe del todo vale”.

Sergio Alcazar

Apenas una semana nos separa de las elecciones generales del 16 de junio, no solo los tres candidatos dejan todo en cada recorrida de campaña sino también las encuestadoras y los medios que participan activamente de la elección. 

Han aparecido un montón de estudios de sondeo de opinión en los últimos días, una feroz guerra estratégica para condicionar la corriente de opinión del santafesino, el oficialismo en ese rubro, se muestra decidido a librar la batalla final con todo el arsenal y la logística que cuenta para tratar de descontar al máximo la diferencia de votos que el PJ les sacó en las PASO ultimas.

Hubo encuestas de todo tipo, desde las encumbradas consultoras Management & Fit y Raul Aragon hasta las menos conocidas como Observatorio Argentino, GIO Consultores y Doxa Data. En cuatro de ellas Omar Perotti le saca de 3 a 5 puntos de ventaja a Bonfatti. En cambio el estudio de opinión de Doxa Data le entrega a Antonio Bonfatti una diferencia de más de 5 puntos sobre el rafaelino.

¿Cual de todas estas encuestas tendrá la verdad del resultado final del próximo domingo 16?, ¿Cuanto habrá de realidad y cuanto de “dibujo” en estos trabajos?. Ese misterio se develará cuando los electores en las generales den por tierra con todas las posibles conjeturas previas, y pongan al descubierto las prolijas fachadas que disfrazaron las verdaderas posibilidades de los espacios políticos.

Los medios también tomaron parte de esta elección, es increíble como “supuestos” buenos periodistas y medios “imparciales” bajan sutilmente línea a favor de un partido o candidato,  en la semana del periodista,  la política y sus tentaciones hicieron añicos muchos juramentos realizados en favor de la verdad y de la independencia de opinión.

En esta selva de supervivencia mediática de Santa Fe, la “pauta publicitaria” provoca el milagro de intensos amoríos de verano como también, de odios extremos. De acuerdo a cuanto cotice el “apoyo” nos encontraremos con una mayor obstinada defensa de los intereses de quienes pueden “comprar” el destino del “mensaje”.

A poco más de siete días no se puede confiar de los números, un manto de sospecha sobre el origen de las cifras hacen dudar sobre la veracidad de las mismas. Las redes sociales se encargan de viralizar hasta el hartazgo cada estudio teniendo una mayor presencia en ese espacio virtual aquellos partidos que “asumen” desde el poder de recursos económicos, la supremacía en la  red.

En tanto las propuestas de cada pretendiente a la gobernación quedan desvanecidas dentro de la marea de datos que ponen en evidencia los defectos, antecedentes, malas acciones, promesas incumplidas, etc., del adversario. El morbo también “vende” en política y los espacios hacen “uso abusivo” de ese ítem, proyectando resultados favorables a partir de la intensidad de cada ataque.

Otro de los puntos que genera discordia y pone en suspenso la transparencia de las generales en Santa Fe, “es el escrutinio” en si,  el cual sumó muchos reclamos de los partidos opositores hacia el gobierno provincial, las quejas iban desde la designación de presidentes de mesa, pasando por la fiscalización, haciendo hincapié en el recuento de votos de cada mesa y en principalmente, en la carga de datos en el Tribunal Electoral.

Fue un “hito” nacional que dos partidos antagónicos muy diferenciados como El Peronismo y Cambiemos hayan coincidido por única vez en la solicitud de “claridad” para el comicio. Los pedidos realizados antes de las PASO sobre el “software” utilizado nunca fueron convenientemente respondidos.

Tanto Perotti como Corral en sus recientes apariciones donde mantuvieron contacto con la dirigencia y militancia de sus respectivos partidos, repitieron como si fuera un “mantra” el pedido de ayuda para controlar la elección, tanto el PJ como Cambiemos están convencidos que “habrá travesuras” al momento de cargar los datos la noche del domingo 16 de junio.

Existe en ambas fuerzas ese convencimiento y por esa razón han puesto a trabajar a destajo a los encargados de coordinar a los fiscales para instruirlos de todos los conocimientos necesarios para hacer frente a la “batalla” que seguramente se librara a la hora de cuidar  y de defender cada voto.

Mientras Bonfatti y Lifschitz se cansan de dejar en claro las garantías del sistema electoral utilizado en la Provincia, se han generado muchas dudas sobre las bondades de dicho sistema, eso ha llevado a que se extremen las precauciones para garantizar el normal desarrollo del comicio.

En un escenario de “vale todo” en Santa Fe empiezan a hacerle cruces a una imaginaria pared para descontar los días que faltan para el acto eleccionario, serán días de febriles actividades donde todos intentaran obtener algún beneficio, no solo los candidatos sino todos aquellos actores que a su manera son importantes para convencer voluntades, a la espera de quien conducirá el rumbo de la provincia los próximos cuatro años.

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