Santa Fe bajo el efecto del “pañuelo celeste”.

Historia

Juan de Garay nombra “Santa Fe” a la ciudad fundada a orillas del Río Quiloazas, tomando el nombre que los Reyes de España habían puesto a la ciudad asentada frente a Granada, antes de su caída. Desde allí se encaminaría el encuentro con el rey musulmán y las condiciones de entrega de la capital musulmana en la península ibérica. Por lo tanto “este nombre representa la lucha y la defensa de la fe católica”, razón por la cual hay otras ciudades en América que también recibieron el mismo nombre.

Sergio Alcázar

Recordar sus orígenes nos permite establecer analogías y encontrar razones sobre el peso específico que ha tenido siempre la religión católica en las acciones de los santafesinos, como una guía ineludible y necesaria sobre la cual han forjado sus actos y creencias.

Lo escrito anteriormente sirve de preámbulo para encontrarle un sentido al vuelco que hubo en la intención de voto de los santafesinos en las últimas elecciones presidenciales, donde el espacio de “Juntos por el Cambio” dio vuelta los10 puntos que le había sacado en las PASO, el “Frente de Todos”.

La historia reciente de los casi 300 mil votos obtenidos por Amalia Granata dan fe de la importancia que le asignan en Santa Fe a temas como el aborto, los valores humanos y la familia. Las posturas tomadas por los máximos candidatos a la presidencia después de los comicios del 11 de agosto produjeron un cambio importante entre los electores en la provincia.

Mauricio Macri en su marcha nacional del “Si se puede” decidió dejar de lado la ambigüedad con la que coqueteó durante todo su gobierno en relación al aborto, “perdido por perdido” en su afán de remontar una diferencia que parecía irremontable se mostró claramente a favor de las dos vidas, hasta en un acto en Mendoza levantó a un bebé con un pañuelo celeste en la cabeza, sabiendo que dicha decisión generaría reacciones contradictorias dentro de su propio espacio, jugo a fondo en su empoderamiento por luchar contra el aborto.

Alberto Fernández por su parte fue claro al pronunciarse a favor de la despenalización del aborto. “Toda mi vida enseñé que el aborto no debe ser delito y creo que no debe ser delito. El Estado debe garantizar a la mujer acceder al aborto en condiciones de asepsia” manifestó con convicción el ex Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, sin importarle demasiado el alcance que provocaría tal declaración.

Fernández redobló la apuesta a su decisión de ubicarse de un lado de la grieta generada en la sociedad por el tratamiento de este tema: “No hay que ser hipócritas. Los abortos se hacen clandestinos. Es una cuestión de salud pública y tengo la decisión política de despenalizar y legalizar el aborto porque no quiero que se muera ninguna mujer más”, confirmó el presidente electo y esta defensa a favor del aborto fue una de las razones que llevaron a muchos santafesinos a replantear la intención de su voto y a los nuevos votantes a priorizar su pensamiento religioso por encima de las cuestiones sociales o económicas. 

En Santa Fe la gente compró el discurso de Macri; “es mi convicción, yo siempre he creído eso” expresaba el candidato del oficialismo dejando en claro de que lado estaba con relación al aborto  y agregaba para instalarse decididamente sobre un escenario próvida; “no hay que ni pensarlo” sobre la posibilidad de que el aborto sea despenalizado bajo su gobierno. De esta manera el presidente llamó la atención de los santafesinos, toco la fibra espiritual de los ciudadanos de Santa Fe y la religiosidad que distingue a sus habitantes y cierto espíritu “pacato” que lo identifica desde siempre, hicieron el resto.

Se pueden enumerar otros factores que actuaron a favor de un cambio tan radical de un comicio a otro, las diferencias internas dentro del PJ que llevaron a desatender el trabajo territorial, un cierto relajamiento en el “Frente de Todos” por el amplio resultado obtenido en las primarias y el merito de los dirigentes de “Juntos por el Cambio” de la provincia que acertaron con la modificación de la estrategia, pero la razón principal hay que buscarla en los efectos que provocaron las definiciones de los candidatos con relación al tema del aborto.

Constitución de la Provincia de Santa Fe

Artículo 3: La religión de la Provincia es la Católica, Apostólica y Romana, a la que le prestará su protección más decidida, sin perjuicio de la libertad religiosa que gozan sus habitantes.

A quince días de las elecciones generales del 27 de octubre y con “el diario del lunes” sobre la mesa se puede decir con total seguridad que Macri jugó mucho mejor sus fichas en nuestra provincia, apostó a seducir al difícil electorado santafesino a sabiendas de un escenario propicio para cualquier causa que bregue por la defensa de las dos vidas, Alberto Fernández no percató ese detalle y se embanderó en una propuesta totalmente opuesta, quizás sin llegar a medir la verdadera magnitud que tiene en Santa Fe “el valor del pañuelo celeste”.

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