Santa Fe: “La transición y la política se debaten en un escenario de luces y sombras”.

Sergio Alcázar

Pasaron las elecciones nacionales y el escenario político de Santa Fe atraviesa nuevamente un momento por demás convulsionado, forjado por los avatares de una transición llena de contrasentidos a la que se suman disputas internas dentro del Peronismo y los ecos que dejó la elección general provocando enojos en el PJ y alguna sonrisa en “Juntos por el Cambio” por haber dado vuelta el resultado electoral de las PASO.

El traspaso de Lifschitz a Perotti entró en una crucial etapa de definición y los referentes políticos de ambos espacios tomaron debida cuenta de ello,  mientras algunos dirigentes involucrados en lograr acuerdos dentro de este dificultoso cambio de gobierno salieron a denunciar la poca voluntad existente para llegar a buen puerto con la entrega del poder prevista para el próximo 10 de diciembre otros siguen justificando su buen obrar y defendiendo el trabajo de la gestión realizada.

Terminado el comicio que permitió al peronismo regresar al poder presidencial en la figura de Alberto Fernández, se volvieron a encender las alarmas por el estado financiero del gobierno que recibirá el rafaelino próximamente. Roberto Mirabella, diputado PJ y hombre de “extrema confianza” de Omar Perotti, sin tapujos salió a denunciar que: “Lifschitz esta más preocupado en cumplir privilegios para sus amigos que atender la gravedad de la situación”, a buen entendedor no hace falta explicar el profundo alcance que tiene esa frase.

Quien instaló una situación de desconfianza por la herencia a recibir fue el propio gobierno del Frente Progresista, el ministro Pablo Farias fue el encargado de enunciar “las buenas” -la confirmación del pago del mes de octubre a los empleados provinciales- y “las malas” – las dificultades que se presentaran para hacer frente al pago de los meses de noviembre, diciembre y medio aguinaldo-.

Esta confesión del funcionario del socialismo fue la que detonó la respuesta de Mirabella quien pidió avales al gobernador actual para que el nuevo mandatario provincial reciba un estado funcionando que permita cumplir con las obligaciones salariales”. Pedimos solamente que se nos garantice, el pago de aguinaldo y sueldos en diciembre, enero y hasta marzo inclusive”, exigió el legislador del PJ como para dejar bien en claro cuales son las urgencias.

La transición esta desgastada debido a las reiteradas promesas incumplidas, el oficialismo dio repetidas muestras de importarle muy poco lo que suceda al final de su mandato y peor aún, se desentienden de la cifra final del déficit que delegaran a la próxima gestión(mas de 20mil millones de pesos), ese ausente compromiso torna complejo llegar a algún tipo de acercamiento y se espera que el proceso decante por si solo, esto obligará al nuevo gobierno a enfrentar de la mejor manera las consecuencias del pesado patrimonio entregado que hará muy difícil de manejar la administración de la provincia en los primeros meses de gestión.

EL Peronismo sigue insistiendo en evitar que el socialismo aumente el personal de planta permanente con nuevos nombramientos, si bien esa posibilidad fue negada sistemáticamente por el propio gobernador actual, son evidentes e inocultables las gestiones llevadas a cabo por funcionarios del socialismo para ocupar los cargos vacantes en la Defensoría del Pueblo y en el Ente Regulador de Servicios Sanitarios, buscando dejar allí gente afín o simplemente-como regalo de despedida -para cumplir con algún compromiso asumido puntual.

“Hasta acá, Macri demostró estar mucho más a la altura de las circunstancias que  Lifschitz”, fue el lacónico mensaje de Mirabella que sintetiza claramente el estado de las relaciones entre los bandos mayoritarios en Santa Fe, por mas que quieran disfrazar la realidad con una supuesta concordia entre los espacios, el dialogo esta evidentemente quebrado.

Mientras en el PJ provincial las disputas internas salieron a la luz después de la derrota del Frente de Todos en Santa Fe a manos de Juntos por el Cambio después de gozar de una amplia diferencia a favor en las PASO, el pase de facturas llegó la misma noche del escrutinio cuando Marcos Cleri señaló irónicamente que obtuvo mas votos que el gobernador Perotti, en realidad el candidato de “La Campora” perdió con Federico Angelini y no percató el error de comparar elecciones distintas con sistemas electorales muy diferentes.

Quien recogió el guante de los dichos de Cleri fue el propio presidente del PJ santafesino, Ricardo Olivera quien con sorna expresó: “Qué lástima que no nos dimos cuenta que tiene más votos que Omar Perotti para haberlo llevado de candidato a gobernador, nos equivocamos” ironizó el dirigente. Luego agregó: “Uno chequeaba los nombres y a él le daba el 5 por ciento, es cierto que las encuestas fallan, capaz que tenía más votos”, durísima respuesta de Olivera a los dichos del diputado nacional.

En el peronismo se vive una etapa de especulaciones individuales, por sobre los intereses del partido, que apuesta en la otra vereda, a una construcción colectiva, por ese sentido opuesto de esta avenida de dos manos del espacio, transita el senador provincial Armando Traferri quien no solo “plantó” a la comisión técnica del gobernador sino ahora opuso resistencia a la presentación del bloque peronista para impulsar la reforma constitucional.

El “Pipi” Traferri, canaliza su enojo por su perdida de injerencia dentro del PJ en hacer valer su histórico liderazgo en el Senado y el peso especifico que tuvo el Nuevo Espacio Santafesino (NES) en la construcción de la unidad partidaria en la provincia que derivó en la victoria de Perotti, las actitudes de individualismo de Traferri han generado rechazo dentro del PJ, tanto que hasta se han llevado adelante reuniones de sectores de dirigentes dentro del PJ para alejar a la vicegobernadora electa, Alejandra Rodenas de la influencia del senador sanlorencino.

Juntos por el Cambio disfrutó de una “dulce primavera” por el triunfo en Santa Fe, la lista encabezada por Federico Angelini dio vuelta el amplio resultado negativo de las PASO, las razones de la victoria en la provincia hay que buscarlas en diferentes factores que incidieron en semejante viraje en la voluntad del electorado. Tales como la falta de trabajo territorial del PJ, la marcha del “Si se Puede” y la decisión de Alberto Fernández de hacer público su adhesión a la ley de aborto empujaron a buen numero de santafesinos a cambiar su voto y para que muchos electores de ese 5% de nuevos votantes se sintieran seducidos a sufragar por el partido que lidera Mauricio Macri.

Faltan 37 días para la asunción del nuevo gobierno en Santa Fe, la incertidumbre por el estado actual de las finanzas de la provincia llena de preocupación a muchos dirigentes del PJ, saber los números reales de la transición se han convertido en una misión imposible de lograr, mientras Lifschitz y sus funcionarios siguen convencidos en sus buenas acciones de gobierno, Perotti y los suyos dudan de todo, las promesas vacías y la colaboración nula de parte del socialismo, confirman la sensación que la entrega del mando se hará en un escenario con muy pocas luces y repleto de sombras…

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