Se terminó la espera: !!Llegó la hora de la verdad!!

Sergio Alcázar

El tiempo paso inexorablemente, el 10 de diciembre está a la vuelta de la esquina de la vida, el día miércoles próximo Omar Perotti será ungido oficialmente como nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, a partir de allí comenzará otra historia, la que tiene que ver con la gestión y las palabras darán lugar a los hechos, la realidad dejará al descubierto sin ya tantos impedimentos, aquellas cuestiones que hasta hoy se mantuvieron celosamente guardadas.

El lunes 9 de diciembre Omar Perotti anunciará oficialmente su gabinete, hasta que lo comunique el propio gobernador electo nadie confirma nada, mucha información sobre el tema hubo durante los últimos días en las redes sociales, con diferentes actores de acuerdo al origen de la publicación, lo conveniente es esperar el anuncio oficial para evitar cualquier equívoco.

El estado que recibirá el rafaelino a la provincia es un tema que ha generado incertidumbre en las filas del peronismo desde el mismo día 16 de junio, fecha en la cual el PJ recupero en las urnas el poder en Santa Fe. Pasaron casi seis meses y mucha de la información requerida por la otrora “comisión técnica” aguarda aún por ser cumplimentada.

La tensión generada en torno a ese faltante de datos quedó expuesta en un clima de hostilidad que acompañó una transición que nunca fue tal, la comunicación entre partes (PJ-FPCyS) jamás fue la deseada y el traspaso se limitó, solamente,  a un cotidiano “fuego cruzado” entre los espacios con “pocas nueces” a la hora de la concordia y cooperación necesaria para arribar a un cambio de mando que estuviera signado por la colaboración y sobretodo, el respeto.

Miguel Lifschitz entre semana mostró un perfil “mas conciliador” asegurando que no se ve “como un opositor” y que “no va a poner obstáculos” a la próxima gestión y hasta llegó a destacar que el peronismo tomará una provincia que es “un Fórmula 1″, aunque desde el seno del PJ consideran que recibirán una Santa Fe con muchísimas dificultades, y viendo el difícil escenario de déficit que padece Santa Fe , el auto en vez de ser de fórmula uno, estaría “chocado”.

La gestión entrante “no cree” que la postura de Lifschitz no será la de un opositor, los hechos dan señales que actuará en contrario, vale recordar todas las demostraciones de poder que fue dando en este tiempo, con gestiones y acciones tendientes a “blindar” su autoridad en el congreso provincial además del mensaje que instalaron sus “interlocutores validos” para hacerle saber al nuevo oficialismo, que “ellos siguen siendo la mayoría”.

El sincericidio que cometió Roy López Molina al declarar que la estrategia política que encabeza Federico Angelini es llevar a “Juntos por el Cambio” debajo del socialista Miguel Lifschitz deja en evidencia las “operaciones que se están llevando adelante; no solamente con Cambiemos, sino por el trabajo realizado para sumar la figura de “Amalia Granata” dentro de este frente, no solo el socialismo busca ser oposición al peronismo sino “marcarle la cancha” al gobernador electo, para que todos estén alineados en un ordenamiento cuyo mando residiría en el actual presidente de la Cámara de Diputados.

El tema Traferri también tiene su parte de consideración en este presente de cambio de gobierno, el senador parece haber llegado algún tipo de acercamiento con el PJ, después de darle la espalda en la aprobación del presupuesto 2020, la aparición del apellido Llonch en el Ministerio Cultura del gabinete de Perotti seria una señal para una supuesta recomposición de la relación del sanlorencino con el espacio, los riesgos de este acuerdo es saber hasta donde llegará “la lealtad de los nombrados”, con la causa del futuro gobernador.

La situación social y la inseguridad son cuestiones que han sido desatendidas o mal atendidas por el Frente Progresista durante su mandato, así lo expresan las opiniones vertidas por integrantes  de las organizaciones sociales y de la iglesia misma, devolverle la tranquilidad a Santa Fe será el principal foco de atención de los santafesinos a la hora de calificar la administración de Perotti, el socialismo no se ocupó convenientemente de brindarle solución a los reclamos sociales por seguridad, no tuvo quizás la vocación necesaria para tratar una compleja problemática que generó mucha violencia en la sociedad y cuyo fracaso, fue la consecuencia de la anunciada derrota electoral del Frente Progresista .

Omar Perotti a partir de esa mala experiencia del Socialismo deberá prestarle mucha atención a estos temas, para empezar con buen pie su mandato, una respuesta inmediata en el terreno de lo social  puede llevar a generar acciones que permitan con el tiempo lograr la tan ansiada pacificación social, sobretodo en muchos barrios marginales de Rosario y de la ciudad de Santa Fe, donde la inseguridad muchas veces fue un correlato de un mal desempeño del estado en la prevención y en la búsqueda de las soluciones que los vecinos de la provincia reclamaron con impiadosa urgencia. 

El próximo 11 de diciembre Lifschitz le entregará a Perotti el bastón de mando provincial, desde ese momento también le delegara las obligaciones y las responsabilidades que dicho cargo representan, como también los problemas que todos “presumen” y  que por ahora parecen estar convenientemente “maquillados”. Para el rafaelino comienza el mayor desafío de su vida, sentarse en el sillón del Brigadier López para dirigir “a tientas” los destinos de una provincia sobre la cual no le han proporcionado, ni siquiera, “una simple hoja de ruta”.

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