“Tiempos difíciles”

El paraguas de la pandemia ya no protege tanto, los problemas que padecía Santa Fe, previa a la irrupción del virus, vuelven a asomarse con venal presencia. La inseguridad, la crisis economía, las paritarias gremiales empiezan a ocupan nuevamente lugares de preferencia en el reclamo de los santafesinos, el hartazgo de la gente con la extensión de esta cuarentena, que ya parece eterna, renueva el escenario de prioridades que deben ser atendidas de manera urgente por el gobierno,  sin descuidar las precauciones exigibles a la sociedad para atenuar los contagios del covid-19

Sergio Alcázar

La intermedias del 2021 ya están en el horizonte cercano, sin tener tiempo libre al gobernador se lo ve haciéndose cargo de demasiados frentes de conflictos a la vez, como si fuera aquel personaje que interpretaba Charles Bronson, el policía duro que luchaba “solo contra el mundo”. Da la sensación que solo hay contados buenos dirigentes y funcionarios que lo acompañan en esta cruzada, “atajando los penales a la par del gobernador”. Muchos más son los que intentan presentarle al titular de la Casa Gris otra realidad, la de un jardín repleto de rosas,  seria conveniente que alguien le contará que también hay muchas malezas y espinas.

Lifschitz, a todo esto, hace su juego, pacientemente espera el error no forzado del adversario para instalar en los santafesinos extrañezas por su ausencia. La presencia del ex Jefe de Policía Víctor Sarnaglia en la “Comisión de Seguimiento” de la Cámara de Diputados por gestión de sus lugartenientes Joaquín Blanco y Maximiliano Pullaro dejó expuesta su permanente incidencia en el desarrollo de los hechos en el escenario político. El ex gobernador se muestra con intenciones de generar un ámbito de convivencia política  y a la vez lleva adelante operaciones que reditúen a su causa. El ingeniero juega muy bien al policía bueno-policía malo con la salvedad que el papel de ambos policías los interpreta el mismo, ambivalencia política macerada por años de experiencia, que utiliza con extrema habilidad.

El ex titular de la provincia insiste con la idea de concretar un Frente de Frentes aunque esto puede llegar a ser una acción distractiva para trabajar en su verdadera estrategia sin interferencias. El rosarino monitorea permanente la realidad nacional, sabe que hoy es el candidato con mayor incidencia en el electorado de la provincia,  por esa premisa atiende con puntillosa meticulosidad el devenir de la grieta, para confirmar o declinar su candidatura. El 2021 para Lifschitz es al “todo o nada”, una partida donde se juega el presente y el futuro, ese que más lo seduce y que tiene como epicentro el año 2023. Una cosa esta atada a la otra, razón por la cual la decisión de participar, tomará su tiempo…

Las encuestas del mes de septiembre hablan de una significativa baja en la consideración de la gente hacia el presidente Alberto Fernández y los gobernadores. Perotti no fue la excepción, teniendo una pérdida de más 10 puntos en su imagen positiva. En ese contexto no tan favorable lo que el oficialismo de la provincia dispone es tiempo para intentar revertir este presente complejo. Deberá quizás realizar algunos cambios en la estructura de gobierno para renovar las expectativas en los santafesinos.

El tema inseguridad es el recurrente “Talón de Aquiles” de los últimos gobiernos en la provincia. El gobernador sabe que la falta de respuestas de la anterior gestión en esa  materia posibilitó la victoria del PJ en los comicios. El “que ha hierro mata a hierro muere” dice el refrán, importantes dirigentes del  oficialismo reconocen que si no se logra cambiar el actual escenario de violencia descontrolada en la provincia y principalmente en la ciudad de Rosario (pedido público hecho por Alberto Fernández a Perotti) el destino de esta administración será el mismo que le cupo al socialismo: una derrota en las urnas.

Una realidad que preocupa y mucho al gobierno, queda por verse si el apoyo incondicional a Marcelo Saín termina dando sus frutos, hasta ahora solo se han visto amagues de buenas intenciones y demasiadas disputas verbales del ministro con propios y ajenos. Esta apuesta fuerte a la persona de Saín, quién si no puede devolverle la tranquilidad a la vida de los santafesinos, puede llegar a esmerilar el capital político del rafaelino a futuro.

Las ultimas elecciones donde encabezaron listas dirigentes embanderados con el kirchnerismo o Unidad Ciudadana terminaron en traspié electoral, vale citar a Daniel Scioli en el 2015, Agustín Rossi en el 2017, Leandro Busatto (fue contundente el rechazo a la lista del PJ que encabezaba en las generales provinciales del 2019) y la ultima elección nacional del 2019 donde Marcos Cleri terminó perdiendo la contienda en manos de Federico Angelini candidato de “Juntos por el Cambio”. El electorado santafesino no comulga, a la hora del voto, con las causas políticas emparentadas con Cristina Kirchner,

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” expresaba Albert Einstein. ¿Se animaran dentro del Peronismo a provocar ese cambio a la hora de confeccionar las listas? , se juegan demasiado políticamente para no intentarlo, una derrota en las intermedias del 2021 puede generar que no haya un mañana venturoso para el PJ santafesino.

¿Roberto Mirabella podría encabezar la lista para ocupar las bancas en el Senado?  Es una posibilidad que adquiere más peso específico con el correr de los días, el senador nacional posee un perfil diferente a la impronta combativa del kirchnerismo,  debido a la tranquilidad que transmuta a diario, su espíritu conciliador y dialoguista puede favorecer un punto de comunión con los santafesinos que ya están cansados de posturas extremas y radicalizadas.

Roberto Mirabella junto a Alberto Fernández

Perotti tiene una carta para jugar allí, alguien de su máxima confianza que puede generar otras sensaciones al votante. Queda por verse si los acuerdos que se logren en el plano político permiten abonar a esa posibilidad. No esta demás recordar que Cristina tendrá injerencia en esa elección, también Alberto Fernández, y un dato a considerar, el nombre de Maria de los Ángeles Sacnun, alguien muy ligada a  la ex presidencia. La disyuntiva será saber hacia adonde se dirigirá la decisión, elegir entre “lo que se debe hacer y lo que se quiere hacer” es el intríngulis a descifrar, en el PJ santafesino ruegan que esta vez la decisión se dirija hacia el lado correcto.

En Cambiemos la historia pasa por los mismos actores conocidos, José Corral, Federico Angelini y Roy López Molina son los que le pondrán rótulos a  los lugares que representarán al espacio el año próximo. Lo que embarra las posibilidades de naturales acuerdos son las internas en curso, principalmente la férrea disputa instalada entre el diputado nacional y el concejal rosarino hace bastante tiempo. La elección de los representantes de Juntos por el Cambio tendrán su correlato en como se manejen las pujas de poder internas y la injerencia que pueda llegar a tener las autoridades nacionales del partido para acomodar las fichas y pacificar las diferencias llegado el momento.

Del resto de los nombres propios de Santa Fe poco se conoce, Giustiniani da la sensación que participara de la estructura que arme el Frente Progresista. Del Frade y Monteverde reeditaran un espacio en común para tentar a la suerte en la próxima contienda electoral y hacer realidad la tan añorada banca nacional y Amalia Granata por ahora espera que sus expectativas florezcan y que los vínculos generados den sus frutos, la periodista entiende que participar con el partido Unite es una opción, pero con acotadísimas posibilidades de éxito

El oficialismo y la oposición con sus matices, empiezan a transitar un escenario en común inmerso en los avatares de la pandemia. El camino hacia las intermedias estará signado por marchas y contramarchas en la búsqueda de las mejores opciones electorales de los espacios. Las posibilidades de éxito del PJ estarán íntimamente ligadas a los logros que puedan conseguir Fernández y Perotti en sus mandatos, de no ser así empezarán a padecer los designios de una posible derrota. Para el gobierno el presente no le sonríe demasiado aunque mantiene inalterables sus esperanzas de que todo mejore, mientras tanto se predispone a transitar de la mejor manera estos – como cantaría Baglietto“tiempos difíciles”   

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