Tiene tres años y necesita 32 millones de pesos para un tratamiento

Valentino pasó por internaciones, transfusiones de sangre y plaquetas, y sesiones de quimioterapia. Su estado de salud requiere de un procedimiento específico en Barcelona. Conocé su historia.

Valentino Busso es un nene de tres años que vive la ciudad de Venado Tuerto, al sudoeste de la provincia de Santa Fe. A principios de este año, en febrero, su cuerpo comenzó a evidenciar signos de que algo no andaba bien.

Después de varios chequeos clínicos y estudios médicos realizados en el Sanatorio del Niño, de Rosario, a Valen le detectaron un tumor en la glándula suprarrenal. Se trataba concretamente de un neuroblastoma grado cuatro ubicado en el área del riñón izquierdo. De inmediato, tuvo que comenzar con sesiones de quimioterapia.

“Después de la tercera quimio, le realizaron una evaluación de estudio PET con el propósito de ver si el tumor se había achicado. Todo iba bien”, expresa Mariano, su papá.

Al concluir con ese bloque de quimioterapia, los médicos decidieron realizarle dos sesiones más. Su organismo reaccionaba bien a la medicación. La metástasis que había tenido en su cuerpo desapareció. Solo quedaban rastros en su médula ósea, que seguía tomada en un cinco por ciento.

Cuatro meses después, el 21 de julio, Valen fue ingresado a cirugía. Los médicos buscaban extirparle el tumor. “En esa operación, perdió el riñón, no había manera de salvarlo”, cuenta Mariano. Por controles y cuidados médicos, Valentino pasó tres días en terapia intensiva. Y, una vez que recibió el alta, debió continuar con la quimioterapia para ver si se podía limpiar su médula.

“El protocolo indicaba que debía hacer un autotrasplante, pero él no estaba calificado porque aún tenía células del neuroblastoma dentro de la médula”, agrega el papá. Como método alternativo, la familia conocía el caso de una nena que se había tratado con éxito en Barcelona, España. Por su condición, similar a la de Valen, debieron hacerle un tratamiento de inmunoterapia monoclonal.

“Nos informamos sobre este procedimiento que consta de una vacuna que se inyecta por un catéter en el pectoral derecho. El tratamiento solo puede realizarse en el Hospital Memorial de Nueva York, Estados Unidos, o en el Hospital materno infantil San Juan de Dios de Barcelona”, cuenta.

De inmediato, la familia se comunicó con los médicos oncólogos de Rosario, lugar donde Valen se había realizado el tratamiento previo. Ellos querían averiguar si existía la posibilidad de que pudiera tratarse en el exterior. Por fortuna, la respuesta fue sí.

“Ahora, restaba enviar la historia clínica y ver si mi hijo estaba apto para realizarse la inmunoterapia monoclonal. Todo iba bien, pero ahí fue cuando nos enteramos el presupuesto que hay que abonar”, detalla.

Hoy, la familia está tratando de recaudar 32 millones de pesos para mejorar la calidad de vida de Valentino y pueda crecer sano y bien. “Hace una semana, comenzamos con la campaña y hay personas muy solidarias que nos están ayudando mucho”. El nene vive con sus papás, Guillermina y Mariano, y Benjamín, su hermano mayor, a quien llaman “el guerrero silencioso” por todo el apoyo que le brinda. Amor fraternal.

“Estamos muy agradecidos por todo el amor que recibimos. Ayudar es simplificar las cosas para quien lo necesita. Es salvar una vida y darle una mejor a quién se lo merece”, expresa Mariano, que agrega: “Es inevitable llorar, pero hay que seguir para adelante y meter garra. Sabemos que podemos hacerlo y contamos con la ayuda de todo el mundo. A esto, se lo gana sin bajar los brazos”.

Hoy, la familia de Valentino mantiene su fe en lograr el único objetivo fijado: salvar la vida de su hijo. Quieren verlo crecer y desarrollar su vida como la de otros chicos. Quieren que esté sano.

“Desde lo más profundo de nuestros corazones, gracias”, concluye su papá.

Para ayudar a Valentino

Comunicarse a través del Instagram: Todos por Valen Busso.

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