Transición en Santa Fe: “Dos meses y el pescado sin vender”.

A más de dos meses de las generales pasadas del 16 de junio que permitieron al peronismo recuperar el control de la provincia luego de 12 años de gobierno socialista y después de un par de reuniones informativas, donde lo que faltó fue precisamente eso, “información”, en el entorno de la comisión del gobernador electo reina la preocupación en referencia a como recibirán la provincia en cuanto a números se refiere.

Sergio Alcázar

Los rumores están a la orden del día, el tema contratos, la situación de la obra publica, cajas de jubilaciones, iapos, etc, generan las mas disímiles inquietudes. Todas las respuestas están dentro de una “caja de Pandora” que nadie sabe bien que tiene adentro y que agiganta los temores lógicos que provocará el momento exacto donde se deberá estar frente a su contenido.

La situación en la obra publica deja mucha tela para cortar, un puntual escenario que será sometido al meticuloso escarnio de control político, las obras que ya se llevan a cabo, las que aún faltan por hacer y los compromisos de licitaciones que se siguen tomando desde el oficialismo,  se realizan a sabiendas que el compromiso de pago de muchas de esas obras tendrán que ser cumplido en el siguiente mandato, por el próximo gobierno.

En épocas de transición se dejan en evidencia un montón de “vicios” que se generaron por la convivencia misma entre los actores políticos de un espacio después de tantos años en el poder, las relaciones personales, la connivencia resultante por intereses en común, los favores y las franquicias otorgadas son parte de la común escenografia en cualquier gobierno, sin importar muchas veces, la bandera política que ostenta.

El gobernador Miguel Lifschitz durante esta semana encabezó un acto en la localidad de Tostado de apertura de ofertas para la ampliación del sistema de tratamiento de agua de río, anteriormente había firmado la autorización para la ampliación de las obras en el Aeropuerto de Rosario, decisiones que quizás no han sido consensuadas con las futuras autoridades de la provincia, aunque-el sentido común así lo expresa- deberían haberse tomado en conjunto.

La proyección del déficit a diciembre del 2019, puede estar rondando los 21mil millones de pesos, los datos asustan por la herencia que dejarán al futuro mandato, las cuentas no cierran, aunque desde el oficialismo se esfuercen en dar un mensaje de solvencia y buena gestión, la realidad esta dando por tierra con las señales de optimismo que pretenden instalar con denodada necesidad.

El senador Omar Perotti solicitó un equipo técnico de la Auditoria General de la Nación (AGN) para realizar un control del estado de las cuentas de la provincia de Santa Fe, una auditoria de corte con fecha al 9 de diciembre de este año que involucrará además a organismos o empresas provinciales, como la Empresa Provincial de la Energía, la Caja de Asistencia Social (Lotería) y el Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos), entre otros.

La gran cantidad de personal contratado por la provincia en los últimos tiempos es uno de los puntos mas álgidos a resolver para la nueva gestión, la contratación de dichos empleados tiene sus razones en los favores políticos de funcionarios con familiares y amigos, como reconoció un encumbrado dirigente del socialismo, enojado por el viraje que tomaron las relaciones dentro del oficialismo, con una enorme grieta generada entre el bonfattismo y el lisfchitzmo, con posturas totalmente irreconciliables, tanto es así que por estos tiempos se exhiben los trapitos al sol, sin tapujo alguno.

En lo inmediato no se avizoran avances demasiados notorios en la materia, mientras los datos se manejan de manera extraoficial, se critica abiertamente la iniciativa del gobierno que intenta llevar adelante la transferencia de personal político a planta permanente, allí habrá un punto de conflicto que instalará rispideces entre el espacio saliente y el que llega, cual regirá los destinos de la provincia por los próximos cuatro años. 

Mientras la crisis económica que afecta al país tiene una feroz incidencia en la caída de la recaudación de los ingresos corrientes de Santa Fe, existe una complicación mayor, los gastos siguen subiendo y superan ampliamente a las entradas engrosando  las deudas ha transferir al próximo gobierno.

Todas las conjeturas elaboradas a partir de la poca información entregada- a cuentagotas y parcializada- permite asegurar que ha pesar de haber transcurrido un tiempo prudencial y mas allá de las buenas intenciones de algunas voluntades políticas, la realidad determina que la transición todavía esta en “veremos” o para ser mas precisos, es bueno recurrir al refrán popular, ese que dice: “pasaron dos meses y el pescado sin vender”.

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