Un acusado en el juicio por el contagio de pacientes hemofílicos considera que la causa esta armada.

“Esta causa está armada con papeles de diarios, publicaciones periodísticas y pruebas extemporáneas. Se pretende manchar a la Fundación de la Hemofilia”, sostuvo el abogado Eduardo Viedma, al prestar declaración indagatoria ante el juez Fernando Machado Pelloni, del Tribunal Oral Federal 3.

Uno de los acusados en el juicio por el contagio masivo de pacientes hemofílicos con VIH y hepatitis C entre 1979 y 1991 sostuvo hoy que se trata de una “causa armada con papeles de diarios, publicaciones periodísticas y pruebas extemporáneas” para “manchar” a la Fundación de la Hemofilia.

Con su declaración como acusado abrió la segunda audiencia del juicio oral que se realiza en los tribunales de Comodoro Py 2002 por el contagio masivo ocurrido entre 1979 y 1991 a raíz de transfusiones de sangre contaminadas.

Viedma, padre de tres hijos hemofílicos, remarcó que cuando se descubrió lo ocurrido la Fundación “creó una sección de hepatología, brindó atención gratuita y sin cargo para análisis y tratamiento”.

“Los pacientes que no querían ir a la Fundación a tratarse era cuestión de ellos. El que se trató en la Fundación está curado. Mis dos hijos están curados y aquí presentes, vivos y curados”, sostuvo. Los controles correspondían a los “organismos públicos”, agregó.

“No se investiga a los organismos públicos y se procesa a dos médicos y un abogado”, declaró. Además sostuvo que a la época del contagio, él se ocupaba de recolectar fondos con torneos de golf y té canasta para solventar los gastos de la Fundación.

Además cuestionó la acusación porque, dijo, se basó en una auditoría hecha por el PAMI en el 2001 a raíz del reclamó de una deuda impaga por parte de la Fundación que llevaba un año y medio.

“El PAMI intentó justificar el no pago con incumplimientos” y sostuvo que se usó ese informe como prueba para algo que ocurrió entre 1979 y 1981.

Además aludió al reconocimiento mundial de su consorte de causa, el médico Miguel Tezano Pinto. “Tiene 88 años y hoy presta colaboración profesional en la Academia Nacional de Medicina y atiende el consultorio de infectología, está atendiendo pacientes en la Fundación porque él siempre ha sido un padre para los pacientes”, dijo.

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